Opinión

Añoranza vasca en Polanco

   

    

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Emilio

   

Comida vasca

Dirección: Emilio Castelar 107, Col.Polanco, Delegación Miguel Hidalgo.

Teléfonos: 52 80 58 77 / 52 80 43 32

Twitter: @Emilio_Rest

Horarios: Abajo: Lunes a miércoles de 13:30 a 00:00. Jueves a sábado de 13:30 a 2:00. Domingo de 13:30 a 23:00 horas. Arriba: Lunes a sábado 13:30 a 00:00. Domingo de 13:30 a 18:00 horas

Precio: $500-$800 por persona

Tarjetas: American Express, MasterCard, Visa, crédito y débito.

Tiempo:
Hora y media

Compañía: Negocios, pareja o amigos.


Una romántica añoranza a mi lejanísima ascendencia vasca me llevó a un nuevo lugar en Polanco del que desde hace cuatro meses he recibido varios comentarios: Emilio.

El chef Alberto Ituarte, para quien un servicio de banquetes y cuatro restaurantes parecían no ser suficiente reto, decidió abrir su quinto restaurante en una ubicación privilegiada: justo frente al parque Lincoln. Siendo admirador de su restaurante de comida vasca Alaia, llegué con altas expectativas.

La planta baja es un espacio casual donde sirven tapas, paninis, tacos y hamburguesas; y arriba hay un salón más elegante, donde predominan hombres de traje y corbata hablando con acento español.

El menú es predominantemente vasco, aunque con influencias francesas y mexicanas. Por ejemplo, tienen una variante de las clásicas croquetas españolas: unas de cochinita pibil y salsa x’nipec. Su textura es perfecta, con un relleno suave y una corteza delicada. Sin embargo, faltaba un poco de acidez que las abrillantara, pues el sabor de la cebolla morada era muy ligero y no distinguí el habanero característico de la salsa.

Los tacos de lechón se sirven en tortilla de harina hecha a mano. El sabor recuerda al de carnitas confitadas pero con muy poca grasa y con carne suficientemente húmeda. La salsa con cacahuate que ofrecen para acompañarlos les va muy bien. El arroz verde de camarones, callo y almeja con espárragos, que es parte de los especiales, es fenomenal. Es un arroz caldoso preparado -según me comentó uno de los meseros- con clorofila y espinacas, resultando en un nivel de acidez fresca que da buen contraste al resto de los ingredientes.

También entre los especiales está el tradicional fideo a la cazuela con costilla y butifarra negra (embutido hecho con carne de cerdo y, tradicionalmente, su propia sangre). Su sabor es tan tradicional como su presentación, pues se sirve en la clásica cazuela de barro. Es un plato bastante pesado, por lo que le sugiero pedir una entrada ligera o ir directo a esta opción. No podía quedarme sin probar el cachete de cerdo meloso. La carne es sumamente suave y jugosa, aunque es tan meloso que puede resultar un sabor tedioso si no lo acompaña con un buen vino o con los vegetales que incluye el mismo platillo.

Emilio es uno de esos restaurantes donde inevitablemente hace falta terminar con un orujo o algún digestivo, pues varios platos son sustanciosos y pesados. Ideal para las tardes frías que demandan algo suculento y reconfortante.

Twitter: @Ysusi

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Comida vasca