Opinión

Ángel Losada
y su Chapulín

Un divertido embajador me dijo el martes, durante la inauguración del restaurante Chapulín, del Hotel Presidente Intercontinental de Polanco, que el nuevo lugar le recordaba a los baños sauna escandinavos, por la original decoración interna del inmueble, que incluye maderas claras finamente talladas en las paredes y una combinación con piedras naturales. Continuó la broma diciendo que todo lo que íbamos a probar habría de incluir chapulín como ingrediente, a lo que atinó parcialmente pues sólo una sal incluía esa proteína.

Cenamos muy rico. Probé unos sopes de ciervo rojo y unos tacos de lechón confitado que sabían 'incre'. El menú lo diseñó José Manuel Baños, el chef de la Pitiola de Oaxaca, el multicelebrado restaurante que abrió hace pocos años utilizando tres créditos —de los cuales todavía le falta por liquidar uno—. Baños fue discípulo de Ferrán Adriá, a quien cita afirmando que aquello de la cocina molecular es un término incorrecto para adjetivar sus creaciones.

El Chapulín es la más reciente apuesta del Grupo Presidente, que encabeza Braulio Arsuaga, para complementar la oferta gastronómica del Hotel Presidente Intercontinental, el más icónico de los inmuebles que opera ese grupo en alianza y representación de Intercontinental Hotels Group, la poderosa corporación británica, que lidera Richard Solomons. Solomons ha puesto como prioridad estratégica que IHG sea la primera preferencia de huéspedes y desarrolladores inmobiliarios. Es en este último carácter que el grupo que dirige Arsuaga, y cuyo dueño es Ángel Losada, creó toda una propuesta de negocio que cada día madura más.

Es notoria la vocación sólida con la que las empresas de Ángel avanzan. Hace unos días se supo que su otra corporación, Grupo Gigante, logró un acuerdo para adquirir los restaurantes California y Beer Factory en algo más de mil millones de pesos. Esa operación urgía desde hace años, y es altamente positiva por la porquería de comida que vendía California. Eso cambiará radicalmente bajo el paraguas de Gigante y su cadena Toks.

Pareciera que Ángel Losada corre en tres pistas con un éxito poco común en la constelación empresarial actual: (1) la de Grupo Gigante, que crece y masifica sus negocios de Office Depot, Panda Express y su vanguardista grupo inmobiliario; (2) la de Grupo Presidente, que sofistica milimétricamente su propuesta de valor con restaurantes especializados y aperturas de hoteles cuidadosamente diseñadas (como en Querétaro); y (3) la de los autos, una de sus pasiones personales.

El restaurante Chapulín parecerá un sauna quizá. Pero es, sin lugar a dudas, una muestra vigente del paso firme de las empresas de Losada, con la ventaja adicional de que se come delicioso.

Twitter: @SOYCarlosMota