Opinión

"Ángel de la paz"

1
    

   

El Papa Francisco visitará Estados Unidos en septiembre

El último sábado en el Vaticano, el papa Francisco recibió a Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, en un encuentro que formaliza el reciente reconocimiento y respaldo del gobierno eclesiástico al Estado Palestino.

El anuncio hecho hace semanas en torno a este reconocimiento provocó reacciones, algunas de ellas acaloradas, en el gobierno de Israel y algunos de sus aliados en Estados Unidos.

Este último sábado el estilo informal, cálido y muy directo de Francisco provocó un nuevo revuelo en medios y redes sociales, además de las inevitables reacciones en el mundo israelita.

El papa pronunció una frase, no captada con precisión por cámaras y micrófonos donde hace referencia a un “ángel de la paz”. De inmediato surgieron enojos y reacciones virulentas en torno a si Abbas podría en realidad ser considerado como un “angel de la paz”, cuando en Israel se le señala como un instigador de la violencia palestina en contra de judíos y sus propiedades.

Algunos medios italianos lo transcribieron como “podría usted ser un ángel de la paz” y otros de forma más llana y simple de describirlo a él como un “ángel de la paz”.

La oficina de prensa del Vaticano que dirige el padre Lombardi emitió un comunicado al día siguiente –domingo- para aclarar lo que consideró un malentendido. El papa le hizo entrega de una medalla que usualmente presentan a jefes de Estado como un obsequio oficial. A la hora de entregárselo Francisco señala la medalla y pretende –es sólo una suposición- explicar que se trata de un ángel de paz.

Los medios recogieron las palabras sin el contexto de la medalla y la consignaron como una descripción o un halago del papa a Mahmud Abbas.

El comunicado del Vaticano explica que en realidad los ángeles son mensajeros de la paz y que por ello, es perfectamente adecuado y propicio invitar o exhortar al líder palestino a que se convierta en el mensajero de la paz.

Es un tema de interpretaciones y de conjugación de los tiempos, ya que Francisco habló en italiano, que es lengua oficial del Vaticano, que domina a la perfección, pero no es su lengua materna. Puede ahí muy bien haber ocurrido un error de pronunciación o de conjugación.

Pero más allá de las reacciones y los enojos, la decisión política del Vaticano al otorgar el reconocimiento y el establecimiento de relaciones diplomáticas con el Estado Palestino, no hace sino evolucionar hacia una postura moderna, abierta, democrática y hay que decirlo, muy equitativa.

El plan “Un territorio, dos Estados” que se diseñó y perfiló desde principios de la década pasada, ha sufrido respaldos y avances de ambos lados, para luego caer nuevamente en ocupaciones, ataques y control fronterizo.

La posición oficial del actual gobierno israelita encabezado por Benjamin Netanyahu ha sido cambiante y dubitativa. Por momentos ha apoyado a una Palestina sólida y establecida con un territorio compartido; pero en otros, se ha negado tajantemente.

Netanyahu asumió el poder de su cuarto gobierno hace unas semanas, y reconsideró su radical postura durante la campaña de rechazo total al “dos Estados y un territorio”.

En el mundo hay ya 135 estados que han otorgado reconocimiento formal a Palestina, Israel no está ya en posición de minimizar o marginar a su vecino que tiene representación y reconocimiento internacional.

Desde los lejanos tiempos de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y Yasser Arafat saltando de campamento en campamento escapando de atentados, al gobierno palestino actual, hay enorme evolución y diferencia.

Con todo, el señor Abbas no es ni puede ser considerado un ángel de la paz, tal vez un precursor o un constructor, como lo fue el propio Isaac Rabin.

También te puede interesar:
¿La nueva Cuba?
Baltimore
¿Y los islamistas en México?