Opinión

¿Anarquistas?


 
Los grupos de violentos embozados que hemos visto en fechas recientes en México se autodenominan ‘anarquistas’. Sin embargo, a los ojos de la sociedad y de algunos expertos en la materia son sólo vándalos, delincuentes, provocadores o infiltrados del gobierno en las protestas. 
 
 
De acuerdo a lo que ese mismo grupo violento ha publicado sobre sí, se trata de un colectivo horizontal cuyo objetivo es destruir al poder y los poderosos. A través del sitio de internet ‘contra info’, deja claras sus intenciones. Aquí reproduzco parte del documento titulado “México: Las capuchas hablan. Porque el combate apenas inicia”.
 
 
“No tenemos ilusiones. No tenemos ninguna esperanza. Por eso somos peligrosos”. 
 
 
“Nos toca hablar.
 
 
“No nos representa la CNTE, tampoco MORENA y su deschavetado líder, no nos representan los grandes congresos del “movimiento social” donde los oradores hablan de todos menos de la lucha real, no nos representa el 132... no somos de ningún partido, por qué (sic) ningún partido puede encarar nuestra meta final.  Somos hijos de las márgenes...”
 
 
“Somos de los millones de las cifras escandalosas, somos de los llamados “ninis”, también de esos millones que estudian y no encuentran trabajo, o que trabajan/estudian mientras se llenan los bolsillos de migajas, frustraciones y rencores. Somos datos duros en las cifras, somos nombres pequeños en la nota roja, somos esos que solo han empezado a existir cuando taparon su rostro y escupieron su odio”. 
 
 
“La revuelta necesita de todo, diarios y libros, armas y explosivos, reflexiones y blasfemias, venenos, puñales e incendios. El único problema interesante es cómo mezclarlos.”
 
-Ai Ferri Corti, Panfleto insurreccionalista.
 
 
“Buscamos confrontar todas las aristas de la dominación: la nación, el machismo, la religión, toda esa mierda que quiere que seamos su servidumbre. La revuelta no se cierra a los momentos en los que escandalizamos y atrofiamos ciertos puntos de la ciudad; cuando pintamos, gritamos, corremos, destruimos o intervenimos. Como ejemplo, las recuperaciones (expoliciones, “robo”) son una herramienta que podemos usar, tanto en el sentido de autorrealización y para cubrir necesidades propias, como también para distribuir los recuperado entre los oprimidos y realizar así una acción de agitación”.  
 
 
“El espectáculo a (sic) querido hacernos ver temibles, nosotros sabemos que somos peores.”

 
 
-Mentenguerra Rapero de España.
 
 
“Gente imbécil detrás de micrófonos y de plumas “públicas” trata de difamarnos con adjetivos cuyos significados los muy idiotas desconocen: vándalos, anarquistas, infiltrados, provocadores, violentistas. Somos vándalos porque no reprimimos nuestros impulsos destructores... Sólo con la violencia rebelde (consciente) se rompe la ilusión de estabilidad que nos quiere vender el sistema. ¡El antagonismo existe! ¡Los poderosos y sus esbirros no son ni podrán ser nuestros iguales! ¡No merecen ningún respeto!”.
 
 
El documento sigue. 
 
 
También encontré la Federación Anarquista de México. En sus estatutos se define como anticapitalista, antiestatista, anticlerical, antiteísta, antiautoritaria, antipatriarcal, antisexista, antiespecista, y por el comunismo libertario. 
 
 
En el punto 13 de sus estatutos dice: 
 
 
“En la Federación Anarquista de México se practica la solidaridad y la fraternidad, que están estrechamente ligadas a la idea de apoyo mutuo, donde se expresa la fraternidad y la confianza, ser solidarios con personas o grupos que necesiten nuestra ayuda, como ser solidarios entre nosotros”.
 
 
Es decir, ambos documentos tienen coincidencias, pero una diferencia fundamental: el uso de la violencia. Dice, por ejemplo:
 
 
“Basarse en la crítica y la autocrítica siempre en pro de la construcción y solidificación del proceso, nunca en la destrucción. No consideramos ser poseedores de la verdad absoluta, por lo que es sumamente importante que constantemente veamos la manera en mejorar nuestro actuar. 
 
 
“No pensamos que nuestros fines vayan a realizarse por algún tipo de fatalismo”.
 
 
A eso nos enfrentamos.
 
 
Hasta el viernes.
 
 
Twitter: @Cachoperiodista