Opinión

ANÁLISIS: Sobre diferenciales, “furor México” y aceleración cíclica en EU


 
Joel Virgen *
 
En lo que va del año, el diferencial entre la tasa de interés gubernamental a 10 años de México y EU ya se ha comprimido a niveles record en la era post-quiebra de Lehman. En particular, tal diferencial ya se encuentra en niveles cercanos a 300 puntos base (pb), en contraste con una referencia histórica cercana a los 450pb. El fenómeno no puede entenderse sin factores tanto internos como externos.
 
La pregunta es, ¿es este fenómeno sostenible?
 
Por una parte, en lo que va del año la tasa a 10 años local se ha desplomado en más de 40 puntos base, en un contexto donde los bonos locales siguen estando al centro del interés de los inversionistas extranjeros primordialmente.
 
Dicho atractivo parece provenir de una serie de factores en los que su naturaleza externa o interna en algunos casos parece estar separada por una delgada línea.Por una parte, tal como lo hemos mencionado en este espacio, tenemos un clima financiero externo favorable: con abundante liquidez y bajos niveles relativos de aversión al riesgo.Por otra parte, tenemos una economía local con sólidos fundamentales fiscales, estabilidad macroeconómica y, sobre todo, un momentum de reformas que ya ha rendido frutos.En medio tenemos que los mercados de renta fija locales son bastante líquidos en términos relativos, con cierto grado de sofisticación, y carentes de controles de capital o cambiarios.Todo esto aderezado por una perspectiva favorable de fortalecimiento del peso frente al dólar que le suma atractivo a los valores gubernamentales en pesos.
 
Del otro lado de la frontera tenemos la tasa gubernamental a 10 años de EU, la cual a partir de mediados del año pasado ha mostrado una tendencia gradual al alza. Dicha tendencia se ha contextualizado en la recuperación de la relación directa entre los prospectos económicos y la tasa de interés de largo plazo observada al menos desde el inicio de la crisis subprime (2007). Dicha relación fue claramente interrumpida entre 2011 y 2012 de la mano de la creciente incertidumbre en Europa y los riesgos subyacentes en la difícil situación de España e Italia en aquellos momentos.
 
Así, la tasa de largo plazo en EU hay venido recuperándose al compás de las sorpresas económicas en dicha nación, donde datos como el que se publicará este viernes 5 de abril (nómina no-agrícola) son centrales en la consolidación de un escenario de recuperación.
 
La divergencia en la reciente tendencia de las tasas de largo plazo de México (a la baja) y EU (al alza) no es la norma, es por esto que la compresión del diferencial entre ellas nos llama poderosamente la atención. Usualmente guardan una correlación positiva, la cual había ayudado a consolidar un nivel de “equilibrio” reciente cercano a los 400pb.
 
¿Cuánto más puede durar la compresión de dicho diferencial? Desde luego hay varias combinaciones de comportamiento que derivarían en mayor compresión, no obstante subrayamos que el apetito por los valores gubernamentales locales no parece tener una fecha de caducidad para el corto plazo mientras los factores arriba mencionados sigan apoyando. En tanto, la recuperación de la tasa externa se encuentra condicionada a que se mantenga el buen ritmo de recuperación económica –parte de nuestro escenario base.
 
El primer proceso parece tener mayor aceleración que el segundo, a juzgar por la magnitud del descenso en la tasa local y el incremento en la externa desde mediados del año pasado (-80pb vs +24pb). Así, en el contexto de la discusión en el Senado de la propuesta de reforma en telecomunicaciones, y los proyectos pendientes en materia fiscal y energética; parecería posible un espacio de mayor contracción en el diferencial. El riesgo de esta escenario se centraría en la acumulación de datos no muy alentadores en EU, lo que podría desacelerar, detener o hasta revertir la compresión del diferencial en cuestión.
 
Adicional a esto encontramos nuestra expectativa de que a mediados de año la Fed podría anunciar una desaceleración en el ritmo de expansión de su hoja de balance, lo cual (en el neto) podría inducir una desaceleración o reversión en la caída de las tasas de largo plazo locales.
 
* Es subdirector en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex. 
En Twitter: @joelvirgen