Opinión

Análisis de la visión criminal del copiloto
de Germanwings

 
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Germanwings, accidente aéreo. (AP)

Escribió alguna vez Erich Fromm que hay una necesidad de trascendencia inmanente a cada ser humano, y si no se es capaz de trascender positivamente creando y produciendo cosas, entonces se hace destructivamente. Lo sucedido en el vuelo tan comentado de la línea aérea alemana precisa reflexiones cuidadosas: Primero, se trata de un homicida, de hecho de un psicópata multihomicida, el que solamente es suicida se tira de un barranco y ya está. Tiene rasgos de grandiosidad cuando se sabe que comunicó que haría algo que el mundo recordaría. Y aquí es donde está el aspecto a mi juicio más importante: si el motivo principal de este sujeto era el trascender y que su nombre fuese recordado, es precisamente lo que la prensa internacional ha hecho en los últimos días.

Estímulo, respuesta consecuencia, es decir, pareciera un reforzador para todo aquel que quiera ser famoso pues el homicida logró su cometido. ¿Qué hacer entonces? Bueno hay que desasociar la recompensa (la consecuencia) de la respuesta elegida (tirar un avión) de manera que el castigo inteligente sería contar la noticia pero omitir el nombre y apellido del homicida, omitir las fotos personales, y enviar sus datos, bajo una tumba sin restos y sin nombre al basurero de la historia. El mensaje es claro: nadie que quiera trascender de esta forma lograra su cometido grandioso de ser mundialmente famoso.

En liderazgo, uno de los aspectos más importantes es la visión de futuro lograda por cada líder. Esta visión de largo plazo puede ser divida en una serie de segmentos que van desde extraordinaria, muy buena, buena, regular, mala, muy mala y pésima. ¿Extraordinaria para quien? Para la mayoría de los implicados en la actividad organizativa (sea una empresa familiar, del sector privado o pública). La visión de que una puerta impenetrable a la cabina de pilotos era una solución extraordinaria para actos terroristas ha pasado de muy buena a mala. ¿Por qué? Por omitir otros peligros como la salud mental de quien quedaría dentro. Ya una película Argentina muy reciente nominada al Oscar como mejor película extranjera mostraba una situación en donde un sujeto cita en un avión a todos los que le habían dañado durante su vida con el fin de estrellarse y matarlos a todos juntos, el psiquiatra le suplica que rectifique pero su intervención es insuficiente, el avión se estrella. Nadie pudo entrar a persuadirle. Hace pocos días lo que se visualizó en la mente de un guionista se visualizó y materializo en la mente de un criminal.

En la visión el líder desnuda el grado de desarrollo de su conciencia y sus valores. "La grandeza de un hombre está en relación directa a la evidencia de su fuerza moral", dijo alguna vez Kennedy. Con eso nos da una imagen de alguien (el líder) que ha elegido una visión y mientras se dirige a ella desnuda, con sus actos, su fuerza moral y si esta es amplia hablamos de grandeza y si es pobre hablamos de mediocridad. Así la visión de tirar a un avión para hacerse famoso es criminal cobarde y mediocre. El acto desnuda la pobreza moral de este sujeto. No lucremos nunca con hacer publicidad a hechos tan lamentables como este. Sólo resta dar el pésame a los familiares de las victimas de este lamentable y triste suceso.