Opinión

AMLO y su Morena fracasaron


 
Hay versiones no confirmadas de que Andrés Manuel López Obrador está más delicado de lo que se admite públicamente. Llama la atención y despierta muchas sospechas la ausencia total del líder social más importante de México en las últimas seis o siete décadas.
 
 
En pleno siglo XXI, con tantos medios y formas de comunicación al alcance de cualquiera, es inexplicable que López Obrador no haya aparecido de ninguna manera en las protestas contra la reforma. No hubo una carta, un video, un audio, una arenga, un mensaje de aliento y agradecimiento para sus seguidores que respondieron al llamado para cercar el Senado de la República.
 
 
‘El robo del siglo’ como él mismo lo calificó, no fue razón suficiente para que López Obrador enviara un mensaje escrito o en audio y/o video. Hoy un simple teléfono es suficiente para hacerlo. Esa sospechosa y total ausencia alimenta la especulación en torno a su verdadera condición de salud.
 
 
Lo último que se supo de él fue un mensaje en su cuenta de Twitter publicado hace cinco días. “@lopezobrador_: A mis amigos del alma y de lucha les agradezco sus muestras de cariño. A mis adversarios les reconozco su humanismo. Pronto volveré”.
 
 
No sabemos qué tan pronto volverá, lo más seguro es que sea a principios de 2014. Lo cierto es que el Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, perdió la ‘madre de todas las batallas’, según palabras de sus propios dirigentes. La reforma energética diseñada por el PAN, va.
 
 
Cuando AMLO saltó de ser un político local en Tabasco que buscaba la gubernatura tomando pozos petroleros, supo que esa sería una de sus causas. Ahora que se aprobó la reforma petrolera más importante desde que Lázaro Cárdenas expropió la industria en 1938, un infarto al miocardio lo obligó a mantenerse al margen, en reposo.
 
 
Andrés Manuel junior quedó muy lejos de las expectativas de su padre, quien lo mandó en su representación a encabezar el movimiento. Martí Batres, presidente del CEN de Morena, palideció ante el tamaño del reto. Simplemente no pudo, no tiene ‘los tamaños’.
 
 
Lo que queda claro es que Morena no tiene cuadros. Morena es López Obrador. ¿Será capaz de dejar de ser una agrupación caudillista para convertirse en un verdadero partido político? Sólo el tiempo lo dirá.
 
 
Por cierto...
 
 
El Príncipe encantador, o sea, el novio de Anahí, o sea, el gobernador verde -muuuuy verde- de Chiapas pagó varios millones de pesos en uno de los programas más caros de la televisión para promover su imagen con motivo de su primer año de gobierno. Fiel a su naturaleza, apareció en el programa “Hoy” del canal de las estrellas para decir puras linduras de sí mismo.
 
 
El novio de Anahí parece discípulo de Paco Stanley. Le encanta verse en la tele o en las revistas de chismes de espectáculos para decirse “que lindo soy, que bonito soy, como me quiero”.
 
 
Hasta el lunes.
 
  
Twitter: @cachoperiodista