Opinión

AMLO y los planetas

      
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AMLO

Los planetas se están alineando con López Obrador. Todas las advertencias que señalaron que los errores y excesos del gobierno federal le pavimentarían el camino a Los Pinos, se están cumpliendo fatalmente. Enumero.

1. La corrupción del gobierno federal, que va de la casa blanca y la de Malinalco a la fuga del Chapo, pasando por los escándalos de Borge en Quintana Roo y Duarte en Veracruz, está siendo capitalizada por “el rayito de esperanza”.

2. Los casos de Padrés y otros gobernadores panistas, como Reynoso Femat, y los de los gobernadores perredistas, como Ángel Aguirre, para no mencionar la corrupción en los partidos políticos, han terminado por descalificar a la totalidad de la clase política.

3. La reforma fiscal que implementó Videgaray, en alianza con el PRD, golpeó particularmente a las clases medias y trabajadoras. El famoso impuesto a las calorías fue una agresión contra los sectores de bajos ingresos. Pero lo peor es que esa presión fiscal no se ha acompañado de medidas para racionalizar el gasto público ni de actos que confirmen que el combate a la corrupción va en serio.

4. La crisis de inseguridad y violencia no se desató este sexenio. Pero, a contracorriente de lo que afirma la propaganda oficial, no ha habido avances reales en el fortalecimiento de las corporaciones de seguridad ni en las instituciones de impartición de justicia.

5. El magro crecimiento de la economía no es nuevo, data de décadas; pero la oferta de Peña al asumir el poder fue que la economía generaría tasas de crecimiento superiores sobre la base de las reformas estructurales y una mayor recaudación fiscal, que posibilitarían mayor gasto en inversión. Nada ha sido así. En lugar de eso tenemos: una deuda pública que ronda el 50% del PIB, un déficit fiscal en ascenso y una fuerte devaluación del peso con el consecuente repunte inflacionario.

6. La victoria de Trump, por si hiciera falta, le ha caído como anillo al dedo. De entrada, porque el discurso contra la clase política en Washington tiene equivalencias con la denuncia de “la mafia en el poder”. Pero además, parálisis y pusilanimidad han sido las notas dominantes en Los Pinos y Relaciones Exteriores. A grado tal, que el reciente discurso de AMLO en Los Ángeles empieza a llenar el vacío que ha dejado el gobierno federal.

7. La victoria de Trump conlleva desafíos muy graves para todo el modelo de economía abierta que se echó a andar con la entrada de México al GATT y la firma del TLC. Para López Obrador todo esto es música celestial, que le permite reciclar su discurso estatista y proteccionista.

8. A ello se suma otro hecho real. El gobierno vendió las reformas, particularmente la energética, como un medio para incrementar la productividad y el crecimiento. Pero la realidad es que las tarifas están aumentando y que el gasolinazo ha causado un malestar generalizado. Todo esto ha sido capitalizado por López Obrador para descalificar las reformas y anticipar que, de ganar la Presidencia, las echará por tierra.

9. El ascenso de AMLO y Morena corre parejo al hundimiento del PRD. La crisis del partido del sol azteca no tiene precedente. Y es fácil pronosticar que, a medida que se acerque la contienda por la Presidencia de la República, la desbandada de cuadros y militantes terminará engrosando las filas de Morena.

10. Para acabar de componer el cuadro, el lamentable desempeño de Mancera al frente de la ahora CDMX, lo pone en una situación límite: a final de cuentas, se enfrentará a una disyuntiva: competir contra o sumarse a López Obrador. El pronóstico, de nuevo, se inclina a que negociará su adhesión antes que jugar un rol opositor menor.

11. La descomposición y hundimiento del PRI no son proyecciones, sino hechos contantes y sonantes. Simplemente no hay forma ni milagro capaz de reposicionar al partido tricolor.

12. Por lo demás, el tiempo y la persistencia también cuentan. “A la tercera va la vencida”, suena bien. Y, “hay que darle chance, ya le toca, peor no nos puede ir”, suena mejor.

13. Finalmente, los vientos soplan a su favor porque no hay cálculo racional que fundamente que lo que resta de este año y el entrante las cosas cambiarán radicalmente.

14. Y, sin embargo, esto no se acaba hasta que se acaba. Pero eso es tema para otro artículo.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

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