Opinión

AMLO y el recibo de luz

La defensa que han hecho los senadores de Morena de las empresas públicas como Pemex y CFE tiene una inocultable carga de hipocresía.

En tribuna defienden a las empresas del Estado y claman por su fortalecimiento, pero en los hechos las debilitan y atentan contra ellas.

Una de las principales causas del déficit de la Comisión Federal de Electricidad, que es de alrededor de 35 mil millones de pesos al año, es por la cultura del no pago, estimulada por el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Cuando López Obrador perdió por segunda ocasión la gubernatura de Tabasco, en 1994, pidió a quienes votaron por él que como medida de “resistencia civil” dejaran de pagar el recibo de luz a la CFE.

Han pasado 20 años desde aquel entonces, y el lopezobradorismo tabasqueño sigue sin pagar la luz, lo que ha provocado un boquete en las finanzas de la paraestatal.

¿Así defienden a esa empresa del Estado?

Por un capricho de su líder golpean las finanzas de la CFE, y en la tribuna del Senado hacen aspavientos en demanda de fortalecer a esa empresa paraestatal.

Así son. Dicen una cosa y hacen otra.

No es que los tabasqueños sean malos pagadores, sino que la morosidad en ese estado se concentra en los pagos de energía eléctrica, como lo recordó hace algunas semanas Sergio Sarmiento en su columna Jaque Mate.

Apenas en octubre del año pasado, Andrés Manuel López Obrador llamó a no pagar la luz para “frenar la privatización del sector energético”, y su exhorto encontró eco en algunos lugares del país donde tiene más seguidores.

De inmediato se notó el incremento de la morosidad en Iztapalapa, donde los trabajadores de la CFE no pueden entrar a cortar la luz porque los lincharían.

Los que no pagan su cuenta por el servicio eléctrico a la CFE, lo hacen porque su líder se los pide. Y es el mismo líder que exige fortalecer a esa empresa paraestatal en lugar de abrir el sector para que otros produzcan energía eléctrica y haya más oferta.

Lo mismo ocurre con su postura respecto al petróleo y a Pemex. Se proclama defensor de los hidrocarburos y del monopolio petrolero, pero es el único que ha bloqueado pozos en plena producción.

Cuando AMLO bloqueaba pozos petroleros en algunas de sus jornadas de “resistencia civil”, no lo hacía de manera simbólica, sino que impedía la entrada de trabajadores a las instalaciones para que los pozos dejaran de producir.

Bonita manera de defender a Pemex y a la CFE: no pagar la luz y bloquear pozos petroleros.

Por eso su discurso actual, que nos quiere hacer creer que la solución para tener más producción de petróleo y de energía eléctrica es fortalecer a la CFE y a Pemex, es falso. Una hipocresía.

Si en realidad quisiera una Comisión Federal de Electricidad financieramente fuerte, no promovería el no pago del recibo de la luz.

Es que si todo el país le hiciera caso en su llamado a no pagar el servicio eléctrico, la CFE habría quebrado. ¿Eso es fortalecerla, como dicen él y sus seguidores en el Senado? Pura falsedad.

Se oponen a la reforma energética porque quieren que al país le vaya mal. Nada más.