Opinión

AMLO, ufano

   
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AMLO (Cuartoscuro)

Los astros continúan alineándosele a López Obrador. Él lo sabe mejor que nadie. Por eso ha vuelto por sus fueros. Lo mismo descalifica a periodistas (Aristegui, Cárdenas) que advierte a los “marranos”, la “mafia en el poder”, que su hora ha llegado. La certeza de la victoria se ha convertido en una verdadera euforia. AMLO está ufano. Y tiene diez razones para estarlo.

1. Hace un año era difícil, por no decir imposible, pronosticar que la contienda en el Estado de México se dirimiría entre Morena y el PRI, dejando al PRD y al PAN en un lejano tercer y cuarto lugar.

2. La gran sorpresa ha sido la caída estrepitosa de Josefina Vázquez Mota, que antes de postularse registraba una alta intención de voto en las encuestas. Su caída no deja de ser paradójica. La presunta corrupción que se le adjudica parece haberla golpeado. Sin embargo, Delfina Gómez, bajo el manto protector de AMLO, está literalmente blindada, nada la toca pese a ilícitos completamente comprobados.

3. A ello se suma el doble fracaso de la estrategia PAN-PRD. Fallaron en una primera fase al no forjar la coalición. Y, peor aún, les fue imposible lograr un acuerdo, en la recta final, para que Josefina declinara a favor de Juan Zepeda. Mientras eso sucedía, López Obrador consiguió sumar al PT a Delfina, convergencia que puede ser denunciada como oportunista, pero suma dos puntos que podrían ser decisivos.

4. Por si fuera poco, el fortalecimiento de Juan Zepeda, que ha sido también sorprendente, tiene un lado malo y uno bueno para AMLO. El malo ha sido que el candidato del PRD no ha declinado. El bueno, que Zepeda, al mismo tiempo que se opuso a la alianza con el PAN, ha reiterado que en 2018 el PRD y Morena deberían ir juntos.

5. Así que a seis días de la jornada electoral, y con las encuestas cerradas, AMLO ya se puede declarar vencedor. El mejor de los escenarios para él es, sin sombra de duda, que Delfina obtenga la victoria. El peso electoral del Estado de México y sus cuantiosos recursos públicos le serían más que útiles en 2018.

6. Pero en caso de que Del Mazo se impusiera por un pequeño margen, el conflicto electoral sería inevitable y, si nos atenemos a las últimas declaraciones, el PAN y Josefina podrían sumarse a la impugnación del proceso electoral. De modo tal, que en el peor de los casos Morena se consolidaría como segunda fuerza y López Obrador encabezaría las protestas contra el fraude y por el cambio.

7. Nada de lo que está ocurriendo es gratuito. El PRI está pagando el precio de un pésimo gobierno en el Estado de México, que registra índices de violencia e inseguridad intolerables. A lo que se suma el malestar con la gestión del gobierno federal, que se expresa en la bajísima popularidad de Peña Nieto. Así que, la verdad sea dicha, lo extraño no es que el PRI pueda perder el Estado de México, sino que le esté disputando la victoria a Morena.

8. Y es, en esa medida, que López Obrador se está apuntando una doble victoria: por un lado, el PRI se ha convertido en el emblema de la corrupción y el mal gobierno. Por el otro, AMLO y Morena se están apropiando del discurso justiciero y renovador. Importa poco que la propuesta de López Obrador sea consistente o no, lo que cuenta es que amplios sectores de la población lo identifican como la opción del cambio y la alternancia.

9. Vamos hacia una elección presidencial que terminará polarizándose, como ha ocurrido desde 2000 y como está sucediendo en el Estado de México. Andrés Manuel ya es el hombre a vencer. Lo que no se divisa en el resto de los partidos, principalmente en el PAN y PRI, es el candidato que tendría la fuerza y personalidad capaz de generar una corriente amplia que frene el ascenso del populismo, pero al mismo tiempo sea portadora de un proyecto de cambio genuino y efectivo.

10. Y por si todo lo anterior fuera poco, la elección presidencial se realizará bajo un marco legal que inhibe el debate e impone la censura, limitando la libertad de expresión. Algo que será una enorme ventaja para AMLO, que todo el tiempo se victimiza y denuncia una guerra sucia en su contra.

¿Se entiende, ahora, la euforia arrebatada que embarga al rayito de esperanza?

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

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