Opinión

AMLO, Televisa y los chavistas de aquí

O sea, según López Obrador y sus seguidores, ponerle competencia a Televisa con dos nuevas cadenas nacionales, es hacerle un favor.

Declararla preponderante en el sector radiodifusión y hacer que comparta infraestructura con sus competidores, es apapacharla.

Obligarla a que regale sus contenidos a canales de paga, que también son sus competidores, es un obsequio a Televisa.

Se necesita ser un mentiroso contumaz para afirmar lo contrario. Sus argumentos son indefendibles.

¿Qué más querían? ¿Qué más se le puede hacer a Televisa para emparejar el terreno con sus competidores?

Sí, hay algo más que se puede hacer y es lo que quieren López Obrador y sus simpatizantes, pero no les conviene decirlo públicamente: expropiarla.

Son chavistas. Así piensan y así van a actuar si llegan a gobernar el país.
Chávez expropió todo lo que le convenía expropiar, y dejó aquellas empresas que le servían a su proyecto político que consistía en reelegirse hasta la muerte y que los suyos siguieran gobernando aun después de su fallecimiento.

Eso hará López Obrador. Es lo que nos dicen él y su prensa todos los días, para los que saben leer y saben escuchar.

Ya tienen a su mecenas, con el cual tratarán de llegar a la presidencia en 2018.

Y tienen un proyecto que consiste en fortalecer los monopolios del Estado, hacer más ricos a quienes los apoyen, y abolir la propiedad privada que no se pliegue a sus dictados.

Para López Obrador terminar con los monopolios es acabar con la propiedad privada. Salvo, claro, la de sus aliados.

En la reforma que aprobó el Senado, se dispone que a partir de enero ya no se paguen las llamadas de Larga Distancia Nacional. ¿Es eso malo para el país?

Que la conexión a internet sea gratuita en 250 mil parques y lugares públicos, ¿no le conviene eso al país?

Poder cambiar de compañía telefónica en menos de 24 horas, ¿no es conveniente para los ciudadanos?

Consultar el saldo de tu teléfono, sin pagar por ello, ¿atenta contra los usuarios?

Obviamente hay una campaña de desinformación de parte de algunos de los perdedores con esta reforma. Es mucho lo que pierden, miles de millones de pesos, y es mucho lo que se ahorran los usuarios.

Y en la tarea de confundir, tienen a López Obrador como su aliado. Claro, él sí sabe lo que hace: defiende a su mecenas para que le ayude en la tarea de ganar la presidencia dentro de cuatro años.

Si alguien se resiste a ver en AMLO un dictador en potencia, que lea sus palabras de este domingo en Alcozauca, Guerrero. Presentó al actual secretario de Salud del gobierno del estado, Lázaro Mazón Alonso, como candidato a la gubernatura por Morena.

¿Hizo alguna asamblea? ¿Fue una decisión del Comité Nacional de Morena? ¿Un acuerdo con el Comité Estatal de ese partido en ciernes? Nada. Esa candidatura salió de su real antojo. Ése es López Obrador: un dictador en potencia. Y tiene sus aliados.