Opinión

AMLO, primero en la boleta del 2018

El miércoles entrevisté a Andrés Manuel López Obrador en el noticario de El Financiero-Bloomberg, a quien he criticado con rigor. La verdad, pensé que no aceptaría venir al estudio, pero me sorprendió. Tenía algunos años de no verlo, ni de hablar con él. Durante el corte comercial bajé del set para darle la bienvenida y saludarlo.

“Me da mucho gusto verte y verte bien -me dijo-, hace mucho tiempo que no te veía”. Sí, le dije, la última vez ni nos saludamos.

Fue en Cancún, durante la campaña presidencial de 2012, donde los cuatro candidatos presidenciales eran los invitados principales al Foro Nacional de Turismo. El periodista Fernando Martí, creador y organizador del foro, me invitó a moderar un panel con los candidatos. Era de esperarse que no aceptaran estar juntos y al mismo tiempo en el escenario.

Acudieron por separado. Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto me saludaron, agradecieron mi participación y se despidieron cordialmente. Cuando fue el turno de López Obrador, ni siquiera volteó a verme. Al final, cuando agradecí su presencia, enmudeció y bajó por el otro extremo del escenario.

Era otro Andrés Manuel. Sin duda, el infarto que sufrió a principios de año le cambió la vida. Ahora lo vi de buen ánimo, mesurado, menos impetuoso, más delgado, un tanto avejentado a pesar de tener apenas 60 años.

Su discurso no ha cambiado. La mafia del poder, los poderosos, mis enemigos, los corruptos, no busco dinero, no estoy aquí por el poder, me debo a la gente, etcétera.

Ya lo había escrito en esta columna: Andrés Manuel López Obrador será, por tercera vez, candidato presidencial en 2018 y durante la entrevista me lo confirmó. Le pregunté si sería candidato otra vez y contestó escurridizo, como acostumbra. “Si la gente quiere y estoy vivo”, dijo. Le replique que en el 2004 decía "a mí denme por muerto". Recurrió entonces a su otra respuesta habitual: "mis adversarios no quieren que yo llegue". Sí, Andrés Manuel, pero no importa lo que quieran sus adversarios, ¿usted quiere ser candidato a la presidencia en el 2018? "Sí", contestó.

No lo había dicho antes con esa contundencia. No descartó ir en alianza con otros partidos. Su objetivo, dice, es lograr entre 25 y 30 millones de votos. A ver.

Hasta el lunes.