Opinión

AMLO, interés de Estado


 
Andrés Manuel López Obrador y casi todo lo que tenga que ver con él es y ha sido, desde hace varios años, interés del Estado mexicano.
 
 
Podremos estar de acuerdo o no con sus ideas o sus métodos, pero es un hecho incuestionable que López Obrador es el líder social más influyente en la historia moderna de México.
 
Hoy, López Obrador atraviesa un momento crucial. Lucha por su vida y por la batalla más grande de su carrera política. Sin embargo, su ausencia física en el movimiento que encabeza y en el cerco que convocó en torno del Senado de la República, comenzó a causar graves estragos en Morena.
 
Es más que evidente que el señor López Obrador es causa y fin de su movimiento. Él es Morena. La escasa, casi paupérrima convocatoria para participar en el cerco al Senado, a pesar de la orden dada por el propio Peje desde su cama de hospital, no deja lugar a dudas.
 
 
Es un hecho que Morena hoy no tiene líderes, más allá de él. Cuenta con muchos seguidores, pero la crisis de salud de López Obrador desnudó al movimiento: no cuenta con personajes de peso que puedan tomar la estafeta.
 
Martí Batres no tiene el tamaño como para tomar el estandarte lopezobradorista y llevarlo a Los Pinos. Andrés Manuel López Beltrán, su segundo hijo, que se llama como él y habla como él, sorprendió al dar la cara a nombre de su padre. Me parece que no es casual que AMLO haya escogido a su segundo hijo, Andrés Manuel, para hablar en su nombre, pero la apuesta es muy arriesgada.
 
 
El hecho de llamarse Andrés Manuel debe pesar, y mucho, para bien y para mal. Tener 25 años es un arma de doble filo, las comparaciones serán inevitables y la inexperiencia sólo se cura con el tiempo. Y precisamente tiempo es lo que no tiene o hoy AMLO.
 
Todo parece indicar que su movimiento, que se muestra cada vez más mermado, no logrará contener, evitar o modificar la aprobación de la reforma energética. Su empleado en comunicación social dice que ya se mueve, pero que lo mantendrán alejado de las noticias, porque eso podría perjudicar nuevamente.
 
Ricardo Monreal, otro de sus incondicionales, político hábil y talentoso, sin duda, pero no tiene el carisma y el olfato político del tabasqueño. Es "boquiflojo", o sea, se va de la lengua con declaraciones explosivas sin confirmar.
 
Lo cierto es que Morena, con o sin registro como partido político, se pulverizará sin la imagen y presencia de Andrés Manuel padre. Hoy, el reloj juega en contra de López Obrador y Morena, entre más tiempo pase en el hospital, más crecerá el desánimo por la pobre convocatoria de su movimiento sin él. También será menor la presión callejera para que los legisladores discutan y, en su caso, aprueben la reforma energética, la madre de las batallas para el Peje.
 
 
Mientras tanto, desde Los Pinos, Gobernación y el Cisen seguirán atentos, muy atentos, al desarrollo de salud y político del tabasqueño.
 
Hasta el lunes.
 
Twitter: @cachoperiodista