Opinión

AMLO, en su jugo

  
1
 

      

dudas.  En sus declaraciones 3de3, AMLO aseguró no poseer propiedades ni tarjetas de crédito y vivir con un sueldo de 50 mil pesos mensuales.

La semana pasada pudimos ver a López Obrador sin simulaciones: el hombre necio y autoritario que es, el personaje sin ideas, el candidato que repite una cancioncita que convierte en chistorete, pero que no puede argumentar nada más; al líder que es víctima de sus propias declaraciones, en las que se enreda constantemente, y a ese predicador energúmeno y moralista que azota y expulsa del templo a los que considera fariseos.

El comportamiento de AMLO la semana pasada muestra su desesperación. Las cosas no parecen fáciles en el Estado de México para su partido. El Peje apostó gran parte de su proyecto presidencial en esta elección: se convirtió en el eje de la campaña. Desde el principio marginó a su candidata –que terminó por crecer individualmente– y él era quien hablaba y hacía los spots.

En días pasados Andrés Manuel agredió verbalmente al periodista José Cárdenas. Lo menos que le dijo es que era controlado por la mafia en el poder –el demonio inventado por el tabasqueño–. Sus insultos a la prensa son constantes. A un grupo de reporteros en Veracruz les dijo que estaban “maiceados”. Pero sus enfrentamientos no parecen tener límites. En entrevista con Carmen Aristegui, que lo cuestionó de manera profesional sobre su alianza con Elba Esther y sobre la amnistía ofrecida a Peña Nieto, López Obrador no escatimó calificativos. Le dijo “mirona profesional”; aprobó alguna parte de su trabajo profesional diciéndole: “Sigue tu camino, Carmen, vas bien”. No olvidemos que es él quien aprueba o no el comportamiento de cada uno. Pero también le advirtió: “yo creo que tú le crees bastante a Yunes”, para continuar con una risita. A la pregunta sobre Elba Esther Gordillo contestó: “Eso lo hizo la maestra Delfina”. Lo de siempre, él es inmaculado. Le dijo a Carmen: “Nada más te corrijo en tu planteamiento. Porque los buenos periodistas a veces fallan, porque editorializan mucho”. Claro, él no falla. Sobre Juan Zepeda le dijo: “Tú ya le estás aderezando, ya estás tomando partido”. Y otra risita. Esta faceta del Peje como El simpatías, va acompañada en estos días con el sonsonete de la canción Despacito, que repite incansablemente para caer en gracia. En realidad recuerda 'al tío' de las fiestas al que todo el mundo trata de callar –“ya siéntenlo”– porque se siente muy gracioso en la fiesta familiar.

Pero también dio la enésima exhibición de su ignorancia en materia de leyes. Le dice Aristegui: “Supongamos que llegas a presidente..” AMLO revira: “¿Supongamos? Tú lo dudas, ¿verdad?” Carmen hace caso omiso y le interroga si va a investigar al que sería entonces expresidente. AMLO contesta: “Se va a acabar con la corrupción”. Desesperada, Aristegui comenta: “Qué bárbaro, pero dime si sí o si no”. López Obrador da más vueltas, le dice que no es así de maniqueo el tema y enfatiza: “todo el que diga que va a meter a la cárcel a Peña, está mintiendo”. Y entonces da cátedra de su falta de entendimiento. Le dice a la periodista que hay un artículo que impide juzgar al presidente por corrupción. ¿Pero a un expresidente? Cuestiona ella. AMLO insiste en que eso aplica a expresidentes. No entiende nada. Sabe regañar, predicar, insultar, despreciar. Pero no entiende lo básico de las leyes, piensa que su palabra todo lo sana, todo lo arregla.

Y es así como des-pa-ci-to, AMLO se desmorona solito.

Twitter: @JuanIZavala

También te puede interesar:

De nuestros clasismos
Partidos sin definiciones
El frente que nació muerto