Opinión

AMLO, ¿el relevo?


 
Mientras usted me hace favor de leer estas líneas, Andrés Manuel López Obrador libra la más grande de sus batallas en dos sentidos.
 
Por un lado, las huestes lopezobradoristas tomaron nuevamente la calle para tratar de impedir la discusión, y en su caso aprobación, de la reforma energética en el Senado de la República.
 
Por el otro, López Obrador lucha por conservar su salud. La madrugada de ayer, por ahí de las 2:30 am, fue internado en el hospital privado Médica Sur, uno de los más costosos de México, con un infarto al miocardio en evolución. Fue operado con éxito y tendrá que pasar unos días en reposo.
 
Afortunadamente el señor López Obrador salvó la vida, espero que recupere plenamente la salud, pero no tengo duda que ese infarto le vino como ‘anillo al dedo’ a su causa política. Él y los suyos le sacarán todo el provecho posible. A su halo mesiánico habremos de sumar la condición de mártir, producto de su infarto. Sé que sus fanáticos querrán lincharme por lo que estoy diciendo, pero escribo lo que pienso, sin pretender complacer a nadie.
 
López Obrador es un maestro de la estrategia política y ahora, postrado en su cama de hospital, fiel a su naturaleza, volvió a demostrarlo. En cuanto pudo, ordenó los pasos a seguir para capitalizar la situación políticamente. Primero, una conferencia de prensa en el hospital para decir que está controlado médicamente, pero sigue al mando.
 
La conferencia se convirtió en un acto político. No la dirigió personal del hospital, como era de esperarse, sino su empleado de siempre encargado de la prensa. No estuvo presente su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, como era lógico. Mandó a su hijo, no al primogénito, sino al segundo que se llama Andrés Manuel, como él, y que habla como él.
 
 
La orden fue clara: la movilización sigue, aunque él no esté físicamente presente. Todos al Senado a impedir la discusión de la reforma energética. No se aceptaron preguntas de los reporteros.
 
El siguiente paso es, como siempre, un misterio.
 
Hasta el viernes.