Opinión

AMLO, el busca pleitos

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AMLO (ilustración)

Ya sabemos por qué López Obrador mandó a Martí Batres a presidir a Morena en el DF: para hostigar a Mancera e ir al pleito con él, al costo que sea.

Mientras, él busca pelea con Osorio Chong.

El destino de ese partido es el pleito y la camorra. El odio como estandarte.

A fines de la semana pasada los diputados de Morena en la Asamblea Legislativa del DF rechazaron las 19 comisiones que les correspondían, de acuerdo con la decisión del Pleno y conforme a su representatividad.

Las rechazaron. No van. Quieren todo. Y acusaron al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, de manipular a los diputados locales para negarle a Morena el control de todo el pastel de las comisiones.

Anunciaron los seguidores de AMLO que acudirán a manifestarse en los eventos en que el jefe de Gobierno esté presente, abriendo así una posibilidad de violencia en la capital. Eso buscan, así son.

Todas las fracciones parlamentarias en la ALDF (a excepción de Morena), incluyendo al PRD, PT, Movimiento Ciudadano, PAN, PRI, Nueva Alianza, etcétera, publicaron un desplegado en que acusaron a Morena de mentir y actuar “con base en intereses electorales y propagandísticos, con lo que afectan a los ciudadanos del DF, aunado a la irresponsabilidad manifiesta de no querer trabajar”.

Morena es un partido de pleitos, no de ideas. Está hecho a imagen y semejanza de su líder, dueño y fundador.

También la semana anterior, AMLO acusó a Miguel Osorio de “ofensivo” al deslindar al gobierno del caso Ayotzinapa. Y apuntó más arriba: Peña “sabe lo que sucedió (en Iguala) y guarda silencio. Oculta la verdad, y encima de todo sale Osorio a regañar a los familiares de los jóvenes y a todos los que están exigiendo el esclarecimiento de los hechos”.

A ver, ¿el presidente sabe todo y calla? Lo que sí sabemos es que López Obrador hizo campaña con José Luis Abarca, exalcalde de Iguala y cerebro de la masacre de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

¿No le da vergüenza haber apoyado a Abarca después de que recibió, él sí, la documentación que lo involucraba en el narcotráfico y en el asesinato de personas ligadas al PRD?

Pues no, no le da vergüenza. Le importa un comino la suerte de los 43, porque si fuera lo contrario ya habría acudido a declarar lo que sabía antes de la desaparición y crimen, o por lo menos habría pedido perdón por haber encumbrado a semejante bandido como es José Luis Abarca.

Lo de AMLO es mentir y buscar pleitos. Ahora él y su partido han elegido como objetivos a Miguel Mancera y a Osorio Chong. ¿Por qué? Sólo él lo sabe, pues ni uno ni otro le han hecho absolutamente nada.

Trae una estrategia de confrontación, él busca con quién pelear, lo acosa, lo insulta, y luego se dice agredido.

Acostumbrémonos, porque eso es lo que vamos a ver cada semana de aquí a las elecciones. Y después, cuando pierda.

Twitter: @PabloHiriart

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