Opinión

Amenazas

 
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Mosco.

El actor Charlie Sheen se presentó en el programa Today, el de mayor audiencia de la NBC, y confesó: “Estoy aquí para admitir que soy VIH positivo”. El señor Sheen no es un dechado de estabilidad emocional, en una ocasión amenazó a su dentista con un cuchillo. El actor ha sido acusado de diversas violencias callejeras, se ha sometido a distintos programas de rehabilitación y fue despedido del programa Two and a half men por la acumulación de escándalos que seguía al actor como una cauda de rayos y centellas. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: no estaría mal ir al dentista armado de un cuchillo de montaña y advertirle al odontólogo cuidados especiales con los artefactos de tortura que tiene en la mesa. Charlie Sheen vivió un tiempo con una actriz porno y una escort, Gilga no dirá que se trataba de un trío feliz, pero según se sabía, no sufrían en exceso.

En una entrevista con la prensa amarilla Daily Mail, un amigo cercano de una actriz porno señaló que en 2011, después de un maratón de 12 horas de sexo, drogas y alcohol en la mansión de Sheen, el actor le pidió a la mujer que le trajera las píldoras que tomaba para el tratamiento del VIH. Según Sheen siempre lleva con él cantidades generosas de condones, pero bueno, no siempre alcanzan.

Un periódico de nota roja, Gráfico o Metro, cabeceó así la noticia de que Sheen era positivo en VIH: “Tiene envenenado el pizarrín”. Gil no sabe que pensar: maratones de sexo, millones de dólares, drogas, alcohol, confesiones íntimas ante millones de televidentes, kilos de condones.

Charlie Sheen dijo que se siente liberado al revelar al mundo su enfermedad. Caracho qué extraña liberación. Tal vez Gamés ya no pertenece a este planeta pues se pregunta si en lugar de desvelar al mundo su padecimiento, no debió decirle a esa parte del planeta Tierra con quien compartía la cama y los furores que tenía Sida. En fon.

Moscos
Gil vio volar un mosquito en el amplísimo estudio y huyó como si hubiera visto un león. No es para menos, los anuncios de la Secretaría de Salud advierten del contagio del chikunguña por el piquete de uno de esos moscos; sin ser siempre mortal esta enfermedad maltrata a los seres humanos, les produce dolores inauditos, jaquecas peores que las que ocasiona la lectura de los artículos de John Ackerman, ansiedades más intensas que las de Videgaray cuando ve cómo se desploma el precio del petróleo, en fon.

Nadie le explicó al mundo que después de la resonancia magnética del siglo XXI, lo que seguía en el porvenir eran enfermedades del siglo XVI. Las autoridades sanitarias han aceptado que se ha confirmado el primer caso de zika. Gamés pensó que se trataba de una clase de reggae, incluso recordó al gran Bob Marley, pero resulta que se trata de un virus parecido al que contagia el mosquito Aedes aegipty, el mismo que contagia el dengue y el chikunguña. La lectora y el lector convendrán con Gilga en que averiguar si un mosquito es el Aedes aegypti no es cosa fácil, por eso huyó Gil del amplísimo estudio al ver que un mosco sobrevolaba el escritorio de finas maderas. Dos grandes instrumentos de la ciencia: la tomografía por emisión de positrones y el matamoscas. Lo ven: no somos nada. En el amplísimo estudio se oyó un lamento: ay, mis hijos amenazados por chikunguña.

Normatividad
Gil mató de un certero periodicazo al mosquito amenazante y siguió su camino en esta página del fondo. Resulta que la Asamblea Legislativa del DF aprobó un punto de acuerdo para que las 16 delegaciones lleven a cabo un operativo especial con el fin de clausurar y sancionar todas las construcciones ubicadas en zona de riesgo. La misión: castigo a las edificaciones que incumplan la normatividad y pongan en peligro a las personas. Anjá: caído el pozo, se tapa al niño. Todo es muy raro: primero aprueban edificaciones fuera de la norma, luego las clausuran, y luego las vuelven a abrir, ¿quieren que Gil se los cuente otra vez? Es que de veras.

La máxima de Corneille espetó dentro del ático de las frases célebres: “El que no teme a la muerte, no teme a las amenazas”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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