Opinión

Amenaza seria

   
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China

Ayer martes, como se esperaba, el tribunal de La Haya falló en contra de China en su disputa con Filipinas por la insistencia del primer país en considerar que todo el Mar del Sur de China debe ser suyo. Como lo indica el nombre, me imagino.

Como usted recuerda, China definió desde el fin de la Segunda Guerra Mundial algo llamado la “línea de los nueve guiones”, a veces llamada más poéticamente, “el collar de perlas”, que consiste en prácticamente todo el Mar del Este y el Mar del Sur de China, considerados ambos como parte del espacio territorial de ese país. Sin embargo, esto va en contra de la legislación marítima, incluyendo la Convención de Naciones Unidas del Derecho del Mar, de 1982, que China ha firmado, y con base en la cual el Tribunal de La Haya consideró que China está actuando mal.

La disputa específica es con respecto al archipiélago Spratly, un conjunto de piedras, más que islas, la mayor de las cuales no llega a las 50 hectáreas, y que se encuentran a 200 millas de Filipinas, y más de mil millas de China. Vietnam, que también ha disputado la propiedad de algunas de las islas, se encuentra a la mitad de distancia de China. Pero Vietnam también tiene una disputa con China por el archipiélago Paracel, otro conjunto de piedras ubicado más o menos a 200 millas de ambos países. Ni Vietnam ni Filipinas tienen ganas de entrar en guerra con China, pero tampoco quieren verse humillados como hasta la fecha. Filipinas, por cierto, tiene un convenio de defensa mutua con Estados Unidos, que tendría que involucrarse en caso de guerra con China.

Uno pensaría que eso no tiene mucho sentido, pero si ve usted en el mapa estos dos archipiélagos, verá que el paso rumbo al estrecho de Malaca ocurre justo en medio de ellos. Y por ese estrecho atraviesa el 50% del comercio del mundo. Es la conexión entre India, Medio Oriente y Europa con China, Japón y Corea. China también intenta hacerse con el control del banco Scarborough, que está ubicado al noreste de Spratly y el este de Paracel, con lo que todo el paso rumbo a Malaca quedaría bajo control chino.

Aunque se argumenta mucho acerca de cómo este intento de expansión territorial (marítimo) tiene un objetivo económico, puesto que permitiría a China aprovechar recursos submarinos, incluyendo petróleo y gas, yo estoy convencido de que eso es lo menos importante para China, y que su objetivo es estrictamente militar. El mundo como una unidad existe, prácticamente hablando, desde el fin de la Guerra de los Siete Años (1763), y ha sido dominado por sólo dos potencias: Gran Bretaña, hasta 1914, y Estados Unidos, desde 1940. La disputa por el control del mar entre Gran Bretaña y Alemania fue determinante en la I Guerra Mundial, y entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Los grandes momentos de comercio internacional, 1870-1914, y 1990-hoy, corresponden a la hegemonía de una sola potencia.

Si mi interpretación es correcta, Estados Unidos no puede permitir a China el control de esas tres referencias marítimas. Por ello, han agotado los caminos legales, con esta decisión de La Haya, y sólo queda ahora enfrentarse a China. Esto ocurre cuando en ese país la economía no está funcionando, y la transformación de Xi Jinping en emperador avanza. Justo ahora le conviene un enemigo externo. Espero equivocarme, pero hemos llegado a un momento “crisis de los misiles”. Aquí se define la hegemonía mundial de al menos la primera mitad del siglo XXI. Prepare sus palomitas.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey



Twitter: @macariomx

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