Opinión

Alternativa para Alemania y Bernd Lucke rechazan el euro


 
Ya se había tardado en aparecer en Alemania un movimiento político que rechace sin ambages al euro, dada la crisis de la moneda única y los rescates financieros que han sacudido al bloque continental desde Irlanda hasta Chipre.
 
Los alemanes creen, con sus socios del norte, que han pagado demasiado por el salvamento de Grecia, por ejemplo, y por eso presionaron a Chipre para fijar un modelo basado en impuestos a los depósitos bancarios. Pero el costo social del ajuste ha sido terrible para los mediterráneos, que ven actitudes hegemónicas en la potencia germana, temerosa, a su vez, de que los problemas alcancen a Italia y España, la segunda y la tercera economía de la Unión Europea, expresó a AP la economista Ursula Weidenfeld. El proyecto comunitario no debería llegar a eso.
 
Bajo esta premisa, Bernd Lucke, profesor de macroeconomía de la Universidad de Hamburgo, nacido en 1962 en Berlín, fundó en marzo Alternativa para Alemania (AfD), partido que ayer celebró en esa capital su primer congreso con miras a las votaciones de septiembre, cuando la canciller federal democristiana Angela Merkel buscará reelegirse, desafiada, sobre todo, por el aspirante socialdemócrata Peer Steinbrück. Para la AfD la expectativa es que prenda su demanda de abandonar el euro y regresar al marco, a fin de superar el 5% de los sufragios y entrar al Parlamento.
 
Insiste
 
A diferencia de Merkel, quien insiste en mantener la unión monetaria de 17 miembros, Lucke sostiene que 'si el euro cae Europa no caerá' y argumenta que una salida ordenada no sólo está en el interés alemán, sino en el de los demás, que así podrán devaluar sus antiguas divisas para recuperar la competitividad y el crecimiento, asfixiado por la recesión y la austeridad.
 
La AfD no es antiinmigrante, como el Frente Nacional de Francia, que también rechaza al euro. Al contrario, pide el ingreso de más trabajadores especializados, como en Canadá. Su prueba de fuego será demostrar que su agenda no se reduce al euro, para lograr al menos éxitos regionales, como el Partido Pirata, que defiende desde la izquierda a la sociedad de la información.