Opinión

ALTA Grupo,
¿el nuevo Ficrea?

1
   

    

Ficrea

Hace años un diario capitalino hizo un experimento para demostrar el caos de las obras en la ciudad. Vestidos de overol, varios reporteros bloquearon y ocuparon un carril de un eje vial. Les bastó con poner conos de esos naranjas que hay por doquier. Pasarían largas horas antes de que nadie viniera a quitarlos por no tener permiso para bloquear la calle.

Ese experimento periodístico no pasó de la anécdota. Al final de cuentas ya se sabe que las calles las ocupan y explotan todo tipo de actores sin que las autoridades hagan valer, de manera imparcial y efectiva, las normas respectivas.

Pero sacar provecho de la calle puede llegar a extremos mucho más sofisticados. Como en el caso de ALTA Grupo, que literalmente vendía teléfonos públicos en un esquema tan apetecible (por sus altos rendimientos) como sospechoso. Esquema que ha entrado en crisis y que tiene a cientos de personas reclamando su dinero. ¿Remember Ficrea?

Ocurre que ALTA Grupo, que además tiene una Sofipo y una cadena de tiendas de conveniencia llamada Mambo, vendía teléfonos públicos que luego operaba con el compromiso de dar un rendimiento de 12 por ciento anual. Usted compraba por 76 mil pesos su teléfono, ALTA Grupo se ponía a explotarlo, cada mes le daba su rendimiento, y doce meses después usted podía recuperar la totalidad de su inversión o renovar el contrato.

Según una nota de La Jornada, esta red llegó a tener 30 mil teléfonos. Pero desde marzo, ALTA Grupo comenzó a no pagar los rendimientos y desde junio ya no ha pagado nada, me dice una inversionista que pidió omitir su nombre.

En estos meses la empresa ha enviado toda clase de cartas a sus clientes (tengo copias de seis de ellas) donde trataba (es un decir) de calmar a sus inversionistas con promesas de pronta regularización en los pagos.

Hoy, en ALTA Grupo ni los teléfonos contestan. Y las reuniones que se tuvieron en octubre con los inversionistas, me cuenta la persona que estuvo ahí, han sido suspendidas. En la última de ellas, ancianos lloraban ante lo que intuían como un patrimonio perdido irremediablemente.

En esa reunión, en vez de los ejecutivos de ALTA Grupo, la voz cantante la llevó una persona de nombre Arseny Lepiavk, de la empresa ZIMMA Corporated Finance, quien se supone que es especialista en liquidación de empresas. En esa ocasión se habló de que los montos suspendidos ascienden a más de cuatro mil millones de pesos.

Según lo que se ha comentado en las reuniones, me dice la fuente, en el esquema de los teléfonos públicos habría alrededor de tres mil inversionistas (cada uno podía comprar más de un teléfono). En las juntas se mencionó que también en la Sofipo Alta Servicios Financieros ya hay retraso en pagos. De ser cierto, serían decenas de miles quienes estarían enfrentando la insolvencia de esta empresa. Un reporte de marzo de 2014 de la Condusef cifraba en 74 mil los clientes de esa Sofipo.

En alguna entrevista Salvador Abascal Álvarez y Luis López Panadero, fundadores de ALTA Grupo, calificaron a su producto de captación de ahorro como “una figura muy bonita”.

Sí, hay gente que encuentra bonitas a las pirámides, pues los altos rendimientos ofrecidos en estas inversiones hacen imposible no pensar en pirámides insostenibles. ¿Cualquier parecido con Ficrea es mera coincidencia?

Ah, y hoy no hay autoridad que se dé por aludida ante la interrogante de cómo fue que ALTA Grupo pudo vender esquemas financieros basados en teléfonos que operan en la vía pública. Seguro ni conitos naranjas necesitaron para instalarlos.

Twitter: @SalCamarena

También te puede interesar:
Slim, de Diego Osorno, viaje a un país sin gobierno
El milagro de Santa Fe
Osorio Chong reivindica a Felipe Calderón