Opinión

Alianzas y elecciones

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PAN y PRD analizan alianzas para el 2016

Si bien es cierto que las carreras estatales en este 2016 no serán determinantes para la contienda presidencial de 2018, también lo es que ejercerán significativa influencia.

Para el PRD el polémico tema de las alianzas con el PAN y la controversia por Tlaxcala significa claramente su sobrevivencia política, no sólo como partido y fuerza –ya difícilmente preponderante– sino como factor de competencia y de postulación de candidatos. En Puebla claramente es el PAN de Moreno Valle y Ricardo Anaya el que lleva mano por su preeminencia en la entidad, pero lo es también en Veracruz donde en dos ocasiones el PAN ha estado muy cerca de arrebatarle al PRI su –hasta ahora– invicto triunfo electoral.

Es Tlaxcala la pieza que, a los ojos del PRD, representa el equilibrio en la balanza aliancista. Sin embargo la presencia de dos candidatas altamente competitivas –una por cada partido– y su clara postura de no ceder en favor de la otra, puede bien delimitar un escenario donde la inevitable selección de una pudiera provocar que la sacrificada mudara de partido –PRI por ejemplo, o Morena, o algún otro– y disputarle frente a frente a quien quede como postulada de la alianza. Compleja selección. Se sugerirán encuestas y evaluación de posicionamientos individuales, pero se trata de películas que ya hemos visto en el pasado. Los aspirantes sólidos y competitivos siempre consideran que son la mejor opción, no sólo para su partido, sino esencialmente para su estado –con enorme humildad por supuesto–; por ello se vuelven enormemente peligrosos si abandonan sus filas y la buscan por fuera, bajo otra bandera o incluso como independientes. Vea usted los casos de Jaime Rodríguez en Nuevo León, o el de Mario López Valdéz (Malova) en Sinaloa hace seis años.

El PAN no es tampoco una fuerza dominante en Veracruz, aunque sus números en 2002 frente a Fidel Herrera, y después en 2008 frente a Duarte, fueron de amenazante cercanía.

Lo natural es que sea el candidato del PAN –una vez más parece ser Miguel Ángel Yunes– quien encabece la alianza, aunque todo indica que el PRD local se opone bajo el argumento de que fue Yunes un represor de perredistas en sus tiempos de secretario de Gobierno, bajo la gubernatura de Patricio Chirinos (1990-1996).

Un agente más en ese complejo escenario veracruzano es Gerardo Buganza, quien estuvo muy cerca de ganarle al actual gobernador Duarte en 2008, para después aceptar una invitación del triunfador priista y servir como secretario general de Gobierno durante los primeros dos años y fracción de esta administración. Buganza ahora coquetea con la idea de una candidatura independiente. El riesgo aquí es el propio gobernador Duarte, quien se ha inclinado por la baraja múltiple: apoya a un priista, aceita a los perredistas en contra de la alianza, e incluso a más de algún aspirante independiente. Parece que su estrategia es atomizar el voto, dividirlo, para que sea el PRI quien obtenga una pírrica victoria ante muchos eventuales contendientes.

Con todo, la amenaza o advertencia –matizada después– del presidente del PRD Agustín Basave de renunciar si no se concretan y ahora negocian las alianzas para esas tres entidades, lo coloca en una posición delicada, para algunos incluso ridícula. Porque es muy probable que no se concreten en Tlaxcala y tal vez en Veracruz, y el señor Basave tenga que retractarse y no renunciar a la presidencia del PRD.

Para finales de este mes se cumplen las fechas en el calendario de cada estado para registrar candidatos, en alianza, independientes o por cada partido. Las señales recibidas hasta ahora apuntan a que habrá una contienda extremadamente sucia, repleta de amenazas, traiciones, grabaciones y golpes bajos.

En la era de las redes y de la comunicación digital, bien valdría a los aspirantes, futuros candidatos y líderes de partidos, abstenerse de afirmaciones controversiales, amenazas o posiciones desafiantes. Amigos o enemigos, aliados o traidores, podrán utilizar libremente esas grabaciones, de las que veremos muchas de aquí al verano.

Twitter: @LKourchenko

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