Opinión

Alfredo Castillo da lecciones de economía básica en la Conade

 
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Alfredo Castillo, titular de la Conade. (Cuartoscuro)

El abogado Alfredo Castillo está dando las lecciones de economía más contundentes en el país desde la Comisión Nacional de Cultura Física y el Deporte. La revolución que emprendió en la Conade descansa sobre un principio básico: los bienes mixtos son mitad públicos y mitad privados, y la asignación de recursos para su uso exclusivo debe tratar de seguir criterios de mercado; es decir, se requieren méritos. Si bien en un principio el dinero asignado al deporte es una bolsa disponible para todos, sólo quienes hacen méritos deportivos deben finalmente obtenerlo.

En el deporte mexicano muchos individuos se han apropiado maliciosamente de los bienes mixtos. Así, mientras el dinero que transfiere el gobierno a la federación de un deporte específico debiera ser asignado con base en los méritos y el desempeño de los atletas, en realidad es asignado a los cuates y consentidos de los directivos de la federación. Este es el problema del deporte: una runfla de mafiosos privatiza para su conveniencia un recurso que debiera ser asignado, al menos, simulando lo mejor posible un mecanismo de precios (o, en este caso, de méritos deportivos).

Todo mundo sabe que cuando se habla de béisbol, atletismo, natación, o box las cosas están podridas desde siempre. El éxito de los deportistas mexicanos depende no sólo de su desempeño, sino también de si los directores de la federación correspondiente son personas de buena voluntad o no, y de que les toman en cuenta. En el deporte mexicano hay que “caerle bien” a quien toma la decisión de enviarte a una competencia relevante o asignarte un buen entrenador. El directivo de la federación se ha convertido en una especie de “dueño” de la disciplina.

Castillo quiere cambiar esto. Ya propuso una nueva ley que modificaría la estructura de control en cada disciplina, y se la ha pasado denunciando a los caciques del deporte durante noviembre. Ha sacado chispas, y no debe descartarse que alguno de los altos mandos de alguna federación termine en la cárcel. De hecho, eso sería ejemplar y devolvería algo de esperanza a quienes intentan competir.

Para simular un mecanismo de mercado basado en méritos deportivos es indispensable que Alfredo Castillo use la tecnología. En esta cruzada para limpiar las estructuras del deporte mexicano sería muy útil que el titular de la Conade desarrolle una aplicación para el teléfono celular. En ella, los deportistas podrían registrar sus métricas de desempeño: tiempos logrados, puntos obtenidos, peso levantado, etc. Este debería ser el componente primordial en una fórmula para calcular la asignación de recursos económicos que la Conade podría hacer directamente al deportista. Fácil, barato y sin intermediarios.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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