Opinión

Alemania campeón

La prensa le ha reclamado a Messi un juego genial, algo único ante Alemania, una joya en la final de Brasil 2014. Un reproche duro, exagerado, difícil. Lo intentó el astro argentino, pero no pudo ser Maradona, fue solamente Messi, el mejor jugador del mundo. Argentina jugó con dos líneas de cuatro y dos puntas ante Alemania. No hay que ser un estratega para saber que con esa disposición nunca nadie le ganará a Alemania, o quizá alguna vez, pero no en esta ocasión. Ciertamente Argentina dio un juegazo en la defensa y peleó arriba, pero se necesita más que una gran defensa para detener al tren alemán.

El futbol, o la vida, dan tres oportunidades. Primero la tuvo Higuaín ante un error descomunal de la defensa alemana, falló; luego la tuvo Messi, se le escapó; más tarde, Palacio quiso volarla sobre Neuer y la bola se fue por lo alto, o de lado. Los dioses de la cancha no suelen dar más a nadie. Abajo, Argentina era una caja fuerte; arriba, Alemania entraba sin poder.

Emoción

Gamés no esperaba un buen juego y vio, sin embargo, un partido interesante e incluso con emociones de suspenso. El equipo alemán atacó con trazos que pudieron ser de Brasil: tacones, paredes en corto, trazos largos, diagonales. Argentina defendió su meta durante 90 minutos como un equipo italiano, pero algo le decía a Gil que Alemania avanzaría.

Gil siempre pensó que el mejor equipo del torneo había sido Alemania y después Holanda. La memoria sirve para todo: en México 86 Argentina derrotó a Alemania 3 a 2; en Italia 90, Alemania venció a Argentina por un gol que el árbitro Codesal le concedió a los teutones.

Argentina se había colado a la final de Brasil sin mucho brillo, derrotó a Suiza con un gol agónico de Messi y luego a Bélgica también por un tanto. La semifinal fue un infierno de penales en los cuales los argentinos vencieron a Holanda sin demasiados méritos, un poco el azar decidió, como suele hacerlo cuando no hay decisiones definitivas. Así se presentó Argentina a la final.

Después de ganarle uno a cero a Estado Unidos, Alemania dio un gran juego contra Argelia, el encuentro terminó 2 a 1 a favor de los alemanes. Luego derrotó a Francia en un juego para el olvido y luego aplastó a Brasil anotándole 7 goles, algo inaudito. Cualquiera que haya seguido este ritmo sabría que Alemania era el favorito.

Gol

En un momento de los tiempo extras, después de una batalla a morir, Schürrle avanzó por la izquierda de su campo y sacó un centro de lujo que recibió el apenas cambio Goetze, la mató con el pecho y sin que tocara el suelo remató a la izquierda del portero Romero. Adiós, todo había terminado. Minutos después Alemania se coronaba campeona del mundo 2014.

La máxima de Séneca espetó dentro del ático de las frases célebres: “Vencer sin peligro es ganar sin gloria”.


Gil s’en va