El perro de las dos tortas
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El perro de las dos tortas

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El perro de las dos tortas

11/04/2018
Actualización 11/04/2018 - 15:43

Quién sabe qué demonios pasa en el Instituto Nacional Electoral (INE), que las resoluciones más importantes que ha emitido con miras a los comicios del 1 de julio han sido revertidas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

El sesgo partidista que enmarca la actuación de sus consejeros y por supuesto de su presidente, Lorenzo Córdova, pone en peligro los propios resultados de la jornada electoral, particularmente de la elección presidencial que, como se prevé, será muy cerrada, por lo que se avecina un conflicto poselectoral y el balón caerá en la cancha del TEPJF.

En esta ocasión, otra vez, se le enmendó la plana al INE. Por cuatro votos contra tres, la Sala Superior del TEPJF le ordenó registrar a Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, El Bronco, como candidato presidencial independiente, al considerar que se violó su garantía de audiencia y con ello se afectó el debido proceso.

Es cierto, a Jaime Rodríguez se le violaron sus derechos, pero en los corrillos judiciales de la autoridad electoral y entre los habitantes de Nuevo León adelantan que esto no será por mucho tiempo, ya que en contra del Bronco hay aún un proceso por resolverse que está ligado a la licencia temporal que le otorgaron por seis meses en su estado, la cual concluyen precisamente un día antes de la elección, así que si decide estar en las boletas tendrá que dejar el cargo definitivamente.

En su cuenta de Twitter, el gobernador con licencia agradeció la decisión judicial y señaló: “Dios es muy grande, gracias. La fe es grandiosa”, y es muy probable que en esos términos sus gobernados de Nuevo León le respondan para que ya no regrese, si es que al final del camino los ministros de la Suprema Corte deciden aplicar la ley, en caso de perder en la presidencial, ya que –según la Constitución local– El Bronco ya no tendría posibilidades de regresar como gobernador.

Se quedará como el perro de las dos tortas. Sin gubernatura y sin ser presidente.

Sí, al no haber cumplido tres años, Jaime Rodríguez estaría obligado a pedir licencia definitiva; es decir, ya no cabría la posibilidad de ampliar ningún día su separación temporal de seis meses, y para aparecer en las boletas tendría que dejar el cargo de gobernador y el Congreso local tendrá que nombrar un mandatario interino e inmediatamente convocar a elecciones.

Estará en la boleta, pero el controvertido Bronco no puede cantar victoria todavía, pues si hacemos caso a lo que dicen las encuestas, su nombre no pinta para ganar la silla presidencial. Y en todo este intríngulis judicial al parecer los que saldrán ganando serán los neoleoneses, pues ya no tendrían de regreso a quien no sólo los abandonó, sino que –dicen– no ha estado a la altura de las expectativas y lo califican como un pésimo gobernante.

Ya en el fondo del asunto, me preguntaría: ¿Aporta algo la incorporación del Bronco a la contienda presidencial? ¿Su presencia modificará el resultado final?

¿A quién le conviene que se pulverice el voto?

¿Se enriquece la democracia mexicana con la incorporación de otra candidatura independiente?

Son sólo algunos cuestionamientos que saltan a bote pronto y será cosa de esperar para encontrar las respuestas.

En cualquiera de los casos, lo que queda claro es que el INE volvió a enredarse en sus torpezas; el TEPJF actuó conforme a derecho y los regiomontanos están agradecidos porque se libraron del Bronco.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.