Diversificar tus inversiones lleva algo de ciencia
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Diversificar tus inversiones lleva algo de ciencia

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Diversificar tus inversiones lleva algo de ciencia

21/08/2018

Diversificar en lenguaje coloquial significa sencillamente “no poner todos los huevos en la misma canasta”. Sin embargo, la acción va más allá de sólo adquirir activos diferentes, requiere de análisis para que la mezcla sea la adecuada para ti.

1.- De nada serviría comprar un conjunto de instrumentos que pierdan. Este sería el primer principio, pues detrás de la selección hay una lógica del “porque” se piensa que será mayor el valor futuro al transcurrir el tiempo. Las malas opciones deben quedar fuera de cualquier portafolio.

2.- El análisis es permanente. Hay una tendencia a creer que al acertar en un buen grupo de activos financieros tenemos que conservar la cartera de inversiones, y no es así. Si queremos maximizar las ganancias hay que revalorar cada alternativa, dependiendo de las circunstancias actuales.

3.- Erradicar la avaricia, porque nos lleva a concentrarnos en una sola posibilidad. Un ejemplo podría ser el auge de las criptomonedas, pues hubo quienes “apostaron” su patrimonio y luego estos activos se desplomaron.

Habrá de evaluar el portafolio como un todo, al diversificar está el reconocimiento de que se desconoce cuáles serán los valores futuros y se opta por ampliar la probabilidad de éxito.

4.- Tus necesidades también deben ser sopesadas. Pensemos por un momento que tu dinero se encuentra en bienes raíces y requieres liquidez, esto podría desembocar a una venta ineficiente por la premura.

5.- El objetivo central es evitar el riesgo excesivo y esta variable es perceptual, depende del inversionista. Por ejemplo, si se trata de alguien con una disposición a mayores aventuras financieras, la diversificación será con seguridad entre instrumentos con cierta volatilidad pero con grandes ganancias (o pérdidas); en contrapartida, quien es tradicional podría incluir opciones tan estables como un certificado de depósito en un banco con tasa fija.

6.- Una de las claves es considerar los sectores a los cuales pertenecen los activos. Por ejemplo, no comprar sólo acciones tecnológicas, bancarias, inmobiliarias, comerciales, etcétera, sino encontrar un mezcla de ellas para descartar que al afectarse un área productiva particular, le pegue a todas nuestras posiciones.

7.- La expectativa económica pesa en la decisión. Una muestra de este principio es la cobertura del dólar que muchos tomaron ante la incertidumbre de la firma del TLCAN y el proceso electoral.

El contexto va cambiando y por tanto: “Una buena elección de ayer, no necesariamente lo sigue siendo hoy”.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.