Quantinos... ¿Cuándo?
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Quantinos... ¿Cuándo?

12/09/2018

Hace unas semanas hablábamos sobre cómo las nuevas tecnologías van siendo adoptadas -a nivel gadget- una vez que cumplen algunos requisitos mínimos de practicidad.

Cada vez hay más emprendedores tecnológicos; primero fue el software abierto, luego el hardware. Mi amigo Fred Martin fue el primero en subir a la palestra un sistema embebido con miras a crear una comunidad de usuarios tecnológicos, gadgeteros. Luego vinieron los Fablabs -incluídos algunos arremedos chafas y engañabobos- que permitieron la proliferación de consumo masivo de insumos para las impresoras 3D. Al poco tiempo, ya surgían fábricas enteras de prototipaje, algunos incluso como parte de la articulación de productos cuya viabilidad cumplía requisitos mínimos de funcionalidad, denominados MVPs.

Hace unos días me tocó ver en una tienda de electrónica de consumo un stand especializado en Arduino: vaya sorpresa y vaya depresión. Tuve en mi mano mi primer Arduino en 2005, en Vienna durante una feria tecnológica... de emprendedores. Ahí conocí a los italianos que vendrían a impulsar este gran movimiento mundial hoy conocido como de "Makers". Los "Makers" somos tambien "doers": nos gusta ensuciarnos las manos, nos gusta validar ideas en la práctica. Tuvieron que pasar casi 10 años para que una tal tecnología pudiera ser accesible masivamente a la población.

Platicando con mi admirado amigo, el Dr. Salvador E. Venegas Andraca, fundador de la computación cuántica en México y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, sobre cuándo podríamos tener un "Cuantino" (esto es, un hipotético arduino que contenga un procesador cuántico), me comenta lo siguiente:

"La evolución de la tecnología para computadoras cuánticas dependerá, como fue con las computadoras digitales, de la construcción de círculos virtuosos entre el desarrollo tecnológico y el mercado. Al comienzo de la era digital, las computadoras se utilizaban casi exclusivamente en la solución de problemas estratégicos para la industria militar y civil. La compra de las primeras tecnologías computacionales permitió bajar costos y, así, gradualmente ofrecer al mercado, a la ciudadanía en general, mayor capacidad de procesamiento con mejores precios y condiciones de uso. El resto de la historia es harto conocida: gracias a su versatilidad, a la reducción constante en el costo de producción de sistemas digitales poderosos y el desarrollo de capital humano especializado, los procesadores y sus memorias se establecieron en todos los ámbitos del quehacer humano.

Puede ser que veamos una historia similar para la tecnología cuántica dedicada al procesamiento de datos. Hoy, el nicho de las computadoras cuánticas es la solución de problemas que están en la frontera del conocimiento en ciencia e ingeniería (por ejemplo, Quantum walks: a comprehensive review y A cross-disciplinary introduction to quantum annealing-based algorithms). En unos años, con la combinación de inyección de dinero al mercado para incentivar la invención e innovación, tecnología robusta, miniaturización y nuevas aplicaciones, probablemente veamos tecnología cuántica en dispositivos portátiles, por ejemplo. La majestuosa capacidad inventiva del ser humano nos hace pensar, una y otra vez, que hacer realidad lo improbable es sólo cuestión de tiempo".

No me preocupan las especulaciones sobre si los robots tomarán el control de las fábricas o si tendremos la primera huelga de robots soldadores, me quita más el sueño pensar sobre lo urgente y necesario de políticas económicas en materia de impulso a la innovación, la ciencia y el desarrollo tecnológico para que no tengan que pasar 10 años después del primer prototipo del "Cuantino" que pueda ser accesible fácilmente a nuestros innovadores, intrapreneurs o entrepreneurs. Lo que hay hoy en los anaqueles de consumo es ya cosa del pasado.

PD: ¡Espero verlos en la Semana del Emprendedor!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.