Opinión

Al fin, Samaras actúa contra Amanecer Dorado


 
Tuvo que ocurrir el artero homicidio en Atenas del músico Pavlos Fyssas, el 18 de septiembre, para que por fin la débil coalición del premier Antonis Samaras se decidiera a dar un golpe sobre la mesa y ordenara el arresto de Nikos Michaloliakos, líder del partido neofascista Amanecer Dorado, que hasta ahora había sido el instrumento favorito de las clases dominantes para reprimir a los trabajadores que ya no resisten seis años de crisis económica.
 
 
La detención el sábado de Michaloliakos y sus cómplices, sin embargo, fue en buena medida producto de la presión de la inefable “troika” compuesta por la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo, cuyos representantes el mismo día se encontraron con Samaras en la capital helena para discutir los resultados de la “auditoría” de sus finanzas, que determinará la entrega de otros mil 300 millones de euros para el “rescate” de la economía griega.
 
 
“Este incidente nos estremece, especialmente en un país miembro de la UE”, declaró Hannes Swoboda, jefe de la fracción socialista en el Parlamento Europeo, quien puntualizó que sería “inaceptable” la presidencia rotativa de Grecia al frente del bloque, en enero, “si el gobierno y Samaras fallan en detener el horrible comportamiento de Amanecer Dorado y de otros grupos”.
 
 
Copia
 
 
Ya se ha mencionado la participación de mandos policiales y militares, así como de empresarios, en el surgimiento de Amanecer Dorado (Chrysi Avgi), tal como en los años veinte los mismos sectores patrocinaron a Hitler en Alemania para impedir una revolución en medio de la debacle económica y el resentimiento por la derrota en la Primera Guerra Mundial. En el caso particular de Michaloliakos, las similitudes son claras: golpeador al servicio de los ultraderechistas que apoyaron a la “dictadura de los coroneles” en las décadas de 1960-1970, posteriormente se unió a los comandos de elite del ejército y, ya con el partido, al que bautizó como Movimiento Popular Nacional, fue artífice de su entrada al Parlamento con 21 asientos tras la votación de 2012.
 
 
En su discurso, niega el Holocausto y promueve el chovinismo, exigiendo la expulsión de los migrantes y la incautación de los bienes alemanes en el país, al culpar a Berlín, la potencia ocupante en la Segunda Guerra Mundial, por la acelerada caida de los niveles de vida de los griegos, además de emplear como símbolo una esvástica modificada.
 
 
Según Manos Papazoglu, experto de la Universidad del Peloponeso, el revés asestado a Michaloliakos “es un mensaje para el país y el mundo de que Grecia es una democracia y de que no admite lo que desafía a la democracia”. No obstante, expone WSWS, los círculos que han protegido a Amanecer Dorado no cejan en sus posturas. El miércoles, la Federación de Reservistas Griegos, que aglutina a la elite militar, demandó un gobierno de “urgencia nacional”, bajo la “garantía” de las fuerzas armadas.