Opinión

Al filo de la navaja

       
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Protesta en Bellas Artes sin violencia. (Cuartoscuro)

Si un tema interesa en estos momentos a los legisladores es precisamente el relacionado con los incrementos al costo de las gasolinas. Ninguno de los grupos parlamentarios desconoce el malestar social que la medida ha provocado, y en defensa de sus argumentos, en pro y en contra, surge otra coincidencia: no al uso de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones.

Y es que ante lo que se ha dado en llamar el gasolinazo, los violentos de siempre han salido a la calle para infundir miedo, para saquear comercios, para provocar a los encargados de la vigilancia pública o privada; para sacar raja política a la situación, y, en general, para protestar por todo y contra todo, sin antes proponer medidas por la vía del diálogo y las instituciones.

Y así, senadores y diputados de todos los colores, en el seno de la Comisión Permanente, externaron posturas que en general politizan el asunto y en nada ayudan a resolver la afectación que el gasolinazo tendrá en la población.

De este debate nos quedamos con la expresión del vicecoordinador de la bancada priista, Jorge Carlos Ramírez Marín, quien señaló que el mayor déficit de este país son sus diputados y por eso se tiene una mala percepción de la clase política; cuando tienen que ser humildes, son arrogantes; cuando se deben tomar decisiones de manera que se beneficie a la nación, se cae en discrepancias electorales, y cada fracción política busca beneficios político-electorales y no se discuten los temas de manera precisa. Subrayó que el tema de los combustibles es económico y no electoral, pero no se está discutiendo seriamente y se desvía la atención con otros asuntos.

Aquí, algunas de las posturas que se escucharon en el Salón Verde de la Cámara de Diputados: Las razones de esta medida, dolorosa, compleja, pero inevitable son sólidas, de peso, dijo el coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, César Camacho Quiroz, y agregó, a manera de justificación, que “el precio del barril de petróleo crudo subió de 25 a casi 40 dólares, a nivel internacional, en los últimos meses; más de la mitad, el 53 por ciento, de la gasolina que consumimos, es importada y más cara, justamente por el encarecimiento del dólar”.

Expuso que hasta la semana pasada, el precio que pagábamos no correspondía al costo que implicaba producirla o importarla; gastábamos cerca de 200 mil millones de pesos al año para mantener un precio artificial y sostenerlo un año más.

En tanto, la dirigencia del PRD se reunió en San Lázaro para delinear la ruta legislativa con la que buscarán revertir la liberación del precio de la gasolina; ayer presentaron una iniciativa para derogar este artículo de la Ley de Ingresos de la Federación. Al respecto, la dirigente nacional del PRD, Alejandra Barrales Magdaleno, convocó a los partidos de oposición a unirse a favor de esta iniciativa y dar marcha atrás en la liberación del precio de la gasolina.

Rocío Nahle, coordinadora Morena en la Cámara baja, se refirió a los desmanes que en los últimos días se han dado en diversas partes de la Ciudad de México y en algunos municipios del Estado de México: “Es una mentira que Morena tenga que ver en los desmanes. En septiembre, cuando se aprobó la Ley de Ingresos, les dijimos a las otras fracciones que vendría un gasolinazo, todas las fracciones votaron a favor”. Y agregó: “Somos un movimiento pacífico, no pueden tratar de echarnos la culpa cuando se salen las cosas de control”.

Pues sí, los movimientos sociales tienen nombre y apellido, y como bien lo dijo Ramírez Marín, eso todo mundo lo sabe. Ojalá que quienes aprovechen esta coyuntura, en busca de votos, no generen una situación difícil, ya que la irresponsabilidad de diversos políticos raya en la temeridad al hacer pronunciamientos que enervan más el ánimo de la gente, y con ello ponen a la sociedad mexicana al filo de la navaja, en una línea muy delgada que separa a la paz social y la convivencia armónica con el caos y la violencia.


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