Opinión

Ahora sí

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[Bloomberg] Portugal vendió bonos por 2,500 millones de euros, en su primera emisión de deuda a largo plazo.

Ahora sí cumplo: le comentaba que los grandes flujos de capital entre países existen desde 1971, cuando terminó Bretton Woods, provocaron grandes endeudamientos de los gobiernos europeos y latinoamericanos especialmente a partir de 1975. Aunque nosotros tuvimos nuestra crisis poco después, en Europa lograron aguantar, con niveles de endeudamiento ya grandes, porque en los años noventa se moderaron.

Sin embargo, para inicios del nuevo siglo dos procesos que habían iniciado diez años antes se convirtieron en un problema. Por un lado, Alemania, que generó un gran ahorro en su esfuerzo de reunificación.

Con la creación del euro, ese proceso se fortalece, porque le permite a Alemania exportar mucho más, y con ello incrementar la diferencia entre el ahorro y la inversión. Es precisamente de eso de lo que se han quejado otros países europeos, que esos excesos de ahorro los obligan a ellos a mantener un déficit. El otro proceso es el de China. Si bien ese país creció suavemente en los años ochenta, y con mayor intensidad en los noventa, es en este siglo que se convierte en una economía grande, con un ahorro muy superior a su inversión, es decir, con un gran superávit en cuenta corriente.

Esos excesos de ahorro (Alemania, China y Japón) fueron absorbidos por Estados Unidos, provocando la burbuja que nos llevó a la crisis de 2008. Aunque parte del exceso de ahorro de Alemania se diluye en la Unión Europea, otra parte sí presiona a Estados Unidos, y los excesos de los dos países asiáticos prácticamente le llegan completos. Ese gran ingreso de dinero provocó un mayor déficit externo en Estados Unidos, pero también una caída en la tasa de interés, que es el origen de los excesos de inversión en Estados Unidos, la burbuja inmobiliaria que para 2008 nos pegó un terrible susto.

Sin embargo, debido a la posición del dólar como única moneda de referencia, al ocurrir la crisis los inversionistas no se movieron al euro, al yen o al yuan, sino al dólar. La razón: si Estados Unidos caía, los excesos de ahorro de Japón, Alemania y China serían insostenibles, y caerían todos, de forma que la moneda más segura era el dólar, a pesar de que ahí se había originado la crisis. Para capotear la crisis, el gobierno estadounidense decidió tener un gran déficit, lo que incrementó su deuda tan rápido que para agosto de 2011 amenazaba llegar al techo autorizado por su Congreso. Eso provocaría el congelamiento del gasto del gobierno y una contracción de la economía.

Nuevamente los inversionistas, en lugar de irse a otros países, prefieren comprar dólares y bonos del gobierno estadounidense, y para ello venden bonos de otros gobiernos, elevando la tasa de interés de sus deudas y poniéndolos en problemas. El caso extremo es Grecia, como usted sabe.

Ahí estamos. Aunque los excesos de ahorro asiáticos se han moderado mucho, y eso ha permitido a Estados Unidos reducir un poco su déficit, la situación no es estable y frente a cualquier movimiento el refugio es el último disponible: el dólar. Por eso usted no debe angustiarse de más con el tipo de cambio, o con los movimientos de las bolsas o el petróleo. Seguiremos con este tema en poco tiempo.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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