Opinión

Ahora sí

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Hillary Clinton

Con la convención (caucus) de Iowa empieza en serio la elección estadounidense. No es que Iowa tenga una importancia decisiva, ni mucho menos; es un estado pequeño en términos poblacionales y electorales (poco menos de 1% en ambos casos), pero sí es el primer lugar en el que hay votos, y no nada más encuestas.

En el lado Demócrata, la sorpresa fue el empate. Bernie Sanders, según las encuestas, perdería Iowa y ganaría New Hampshire (próximo martes), pero no fue así. Quedó muy cerca de Hillary Clinton, apenas a dos décimas de punto porcentual. Con el retiro del gobernador O’Malley, antes de que se terminaran de contar los resultados del caucus, la carrera entre los Demócratas es sólo de dos participantes. Lo lógico es que Hillary gane tranquilamente, sobre todo en los estados más importantes del país, y sea la candidata, pero lo hará muy golpeada, y si lo que se vio en Iowa es indicativo del país, no va a llevar consigo los votos de los jóvenes.

En el partido Republicano la sorpresa fue el tercer lugar de Marco Rubio, no por la posición, sino por lo cerca que quedó del segundo, Donald Trump. Aunque he visto que muchos se sorprenden por el triunfo de Ted Cruz, no entiendo por qué, si las encuestas, hasta hace muy poco, le daban una ventaja tranquila. Tenía mucho mejor organización en el terreno, y apenas en los últimos días algunas encuestas indicaban competencia cerrada con Trump, pero en los dos meses previos, era Cruz el primer lugar. Y así fue. Lo que no se veía era que Rubio tuviese más de 20 puntos, como ocurrió. Y eso es de la mayor importancia porque es un candidato que sí puede ganar la elección presidencial, a diferencia de Trump y Cruz, que tienen negativos inmensos.

De hecho, en las encuestas nacionales, Hillary le ganaría con tranquilidad a Trump, y con alguna dificultad a Cruz, pero no a Rubio. Y aunque esas encuestas son extremadamente volátiles en un proceso como el de Estados Unidos, y aunque todas estas mediciones tienen ahora mala fama, me parece que hasta hoy son acertadas. Marco Rubio sí puede tener el apoyo del Comité Nacional Republicano, que no quiere a Trump y detesta a Cruz, y su tercer lugar lo hace ahora un candidato factible, lo que implica que habrá quien desee apoyar con recursos, uno de los elementos más importantes para los próximos meses.

No hay duda de que la elección en Estados Unidos será complicada, y que lo que vimos este lunes no es determinante, pero me parece que apunta a que Hillary no tiene la fuerza que muchos le atribuyen aquí en México, y que ni Trump ni Cruz son candidatos obligados entre los Republicanos. Dicho de otro modo, creo que es muy posible que el próximo presidente de Estados Unidos sea Marco Rubio, un latino (el primero) que sustituye a un afroamericano (el primero) en ese puesto.

Hace algún tiempo comentaba que haríamos bien los mexicanos en no dedicarle tanto tiempo a Trump y empezar a conocer más a Cruz y Rubio, que me parecían los más cercanos competidores. No estaría nada mal hacerlo pronto, porque dentro de un año habrá un nuevo presidente en Estados Unidos, que será nuevamente la economía más grande del mundo en un par de años, y seguirá siendo nuestro socio y mercado más importante. Falta la elección del martes en New Hampshire, y sobre todo el súper martes (1 de marzo). Ahí ya podremos tener más claridad, pero vale la pena empezar desde ahora.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey

Twitter: @macariomx

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