Opinión

Es tiempo que en EU se tomen posiciones

 
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Donald Trump. (Reuters)

Muchas personas en la política y los medios en Estados Unidos están esforzándose por normalizar lo que nos sucedió, diciendo que todo estará bien y que podemos trabajar con Donald Trump.

No, no lo estará, y no, no podemos.

El siguiente ocupante de la Casa Blanca será un mentiroso patológico con leve contacto con la realidad. Ya está rodeándose de racistas, antisemitas y teóricos de la conspiración; su gobierno será el más corrupto en la historia estadounidense.

¿Cómo sucedió esto?

Hubo múltiples causas, pero simplemente no se puede ignorar la realidad de que las instituciones clave y sus líderes fracasaron por completo. Los cómplices en este desastre son todas las organizaciones noticiosas que decidieron, por el bien de los ratings, ignorar durante los últimos meses la política y cubrir escasamente los escándalos de Trump mientras se obsesionaban con los correos electrónicos de Hillary Clinton, junto con todos los reporteros que, por cualquiera que sea la razón —a menudo la mera mezquindad— resaltaron las tonterías de WikiLeaks y hablaron sobre cómo varias acciones de Clinton “planteaban dudas” y “proyectaban sombras”.

Y luego está el FBI: Es bastante razonable argumentar que el director James Comey —ya fuera por arribismo, cobardía o algo peor— inclinó la balanza en esta elección, posiblemente condenando al mundo.

No, no estoy renunciando a la esperanza. Quizá, solo quizá, la mera fealdad de lo que está sucediendo se asiente. Quizá la reacción negativa sea lo suficientemente grande para contener a Trump de destruir la democracia en los próximos meses, y/o eliminar a su camarilla del poder en los próximos años. Pero si eso no sucede, suficientes personas tendrán que ser verdaderos patriotas, lo cual significa asumir una posición.

Y cualquiera que no lo haga —que siga la corriente y vaya a la segura— está traicionando a Estados Unidos, y a la humanidad.

Twitter:@paulkrugman

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