Opinión

Agitando tangas en el PAN
y golpes de pecho en el PRD

La contienda por la presidencia del Partido Acción Nacional amenaza con convertirse en un cochinero. A pesar de los llamados a la cordura, el recato, la conciencia y las promesas de los contendientes, la guerra sucia no cesa entre Ernesto Cordero y Gustavo Madero.

Aún no se sabe quién fue la ‘mente maestra’ detrás del show stripper para entretener a las asistentes al “Movimiento Almas en Equidad”, en el marco de la campaña de Gustavo Madero. Aunque ha intentado minimizar y deslindarse del asunto, Madero difícilmente podrá sacudirse ese ‘detallito’ de su historial. La primera furibunda es -ni más ni menos- la presidenta interina del PAN, Cecilia Romero, quien se ha distinguido por su lucha en favor de la equidad y dignificación de las mujeres.

En la otra esquina, el escandalito cayó como anillo al dedo. Imagine usted a Ernesto Cordero agachando el mentón, frotándose las manos, abriendo los ojos, levantando las cejas y sonriendo de oreja a oreja, mientras presencia los intentos de Madero por dejar atrás el tema. No conformes con eso, los corderistas atizan contra el chihuahuense desde otro flanco: el de la cuestionada honestidad de Gustavo Madero.

Tras una gira por Huauchinango, Puebla, Cordero acusó al gobernador Rafael Moreno Valle de comprar los votos panistas en la Sierra Norte con despensas y dinero en efectivo para favorecer a Madero. Además se quejó de que le negaron el auditorio de la sede del PAN en la capital poblana.

“Si queremos que las cosas cambien en Puebla, si queremos que el gobernador se deje de sentir dueño de las conciencias de los panistas, si queremos que terminen las imposiciones, si queremos que terminen dirigencias alejadas de la militancia hay que apoyar el proyecto de la fórmula Cordero-Oliva”, dijo. ¡Zas!

Por otro lado, habrá que estar muy atentos a los gastos de campaña de los contendientes panistas. Los anuncios de Cordero inundan ya varios espacios importantes en los medios de comunicación, principalmente en la televisión.

El equipo corderista anda muy bravucón. Alejandro Caso, el se-cre-ta-rio de Cordero, o sea, quien le lleva la agenda, le carga el iPad, le lleva el maquillaje para las entrevistas, contesta su teléfono y toma los recados, personifica la arrogancia y prepotencia de los neopanistas. Reclama y amenaza como si ya hubieran ganado la presidencia, pero de ¡Estados Unidos! ¡Qué oso! dirían las niñas bien.

Por cierto...

No entendí. La ciudad de México presume ser de vanguardia. Donde el aborto es legal. Las bodas entre personas del mismo sexo, también. Cuyo gobierno alienta el debate sobre la descriminalización del consumo de la mariguana. ¿Es la misma ciudad donde el gobierno ordenó ley seca por los Días Santos? Bueno, pero nomás tantito, porque en bares, restaurantes y otros negocios establecidos sí podrá venderse y consumirse alcohol. Que alguien me explique.

Hasta el miércoles.