Opinión

Agenda del sector privado desde el ámbito público (II)

 
1
 

 

Corrupcion. (mundoejecutivoexpress.mx)

En el artículo de la semana pasada comentamos sobre la importancia de reflexionar sobre la agenda del sector privado en México para construir un mejor futuro para el país y aportamos evidencias sobre el enorme desafío que tiene este sector para ponerse a la altura de los países de la OCDE en materia de inversión en investigación y desarrollo. En este artículo abordo su papel en el combate a la corrupción.

Evidentemente el papel del sector privado es fundamental en el combate a la corrupción, pero implica un gran compromiso. Recientemente se han dado tres eventos que apuntan en la dirección correcta.

Primero fue la presentación del Código de Integridad y Ética Profesional por parte del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), así como el manual para su implementación y la carta compromiso, como parte de su contribución a una cultura de legalidad. Segundo, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Transparencia Mexicana y Expansión lanzaron una iniciativa denominada Integridad Corporativa 500 (IC500) que busca revisar el alcance, transparencia y publicidad de las políticas de integridad y anticorrupción de las 500 empresas más grandes en México, que, por cierto, salieron muy mal en el primer reporte (37 puntos sobre 100).

Ambos esfuerzos son loables dado que como se explicó “En la medida en que las empresas cierren la puerta a los actos de corrupción en los tratos con gobiernos o socios comerciales y faciliten la denuncia estarán contribuyendo en la lucha contra la corrupción”; pero no dejan de ser indicadores de gestión, no de impacto, es decir, no nos dicen si esta disminuyendo la participación del sector privado en actos de corrupción. ¿Cómo medirlo?

Una alternativa es dar seguimiento a la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental en Empresas (ENCRIGE) 2016 que levantó el INEGI, con el apoyo de COFEMER y la Secretaria de Economía, como parte del proyecto de Justicia Cotidiana. Uno de los objetivos de la Encuesta fue estimar el número de actos de corrupción que sufrieron las unidades económicas del sector privado en la realización de pagos, trámites, solicitudes de servicios públicos y otro tipo de contacto con las autoridades.

La ENCRIGE busca conocer las situaciones en las que los miembros de las empresas hicieron pagos extraoficiales o dieron sobornos como condición para obtener o facilitar la provisión de un servicio, evitar una sanción u obtener algún otro beneficio. La estrategia que se utiliza en este tipo de encuestas es la “perspectiva de víctima”, que ubica al entrevistado como la víctima del cohecho, dado que se busca no solo conocer su percepción de si existe o no corrupción, sino las experiencias de corrupción.

De la información se desprende que la incidencia de la corrupción, es decir, los actos de corrupción por cada 10,000 unidades económicas ascendió a 3,055. La tasa se incrementa a 54,747 para el caso de unidades económicas grandes (más de 250 empleados en el sector industrial y más de 100 empleados en los sectores de comercio y servicios). En opinión de las unidades económicas consultadas las principales causas de la corrupción son para agilizar trámites y evitar multas o sanciones. En un nuevo ejercicio quizá pueda preguntarse si los entrevistados consideran que compiten con empresas que están en ventaja por que comenten actos de corrupción, lo cual sería un indicador adicional.

El tercer evento reciente por parte del sector privado que vale la pena destacar fue la acusación interpuesta contra inspectores de PROFECO por parte de Asociaciones de Distribuidores de Gas LP de Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco y Zacatecas. La cultura de la denuncia responsable contra actos de los gobiernos y contra actos de otras unidades económicas es esencial para combatir la corrupción.

El compromiso del sector empresarial organizado contra la corrupción es claro. Habrá que evaluar si ese compromiso se manifiesta en una reducción de la corrupción en México. 

*El autor es profesor asociado del CIDE.

También te puede interesar:
La cuarta revolución industrial, entre la sorpresa y la preocupación
Una historia que no quisiéramos contar
La importancia de un tablero de control en las actividades de los gobiernos