Opinión

¿Adiós a Moreno Valle?

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Rafael Moreno Valle

La alianza PAN-PRD está a punto de romperse por la sucesión presidencial de 2018, ya que por mucho que les interese ganar en estas elecciones, la guerra interna en el PAN se impone y cada vez se alejan más las posibilidades; es más, ya casi se considera imposible firmarla.

En el centro real de esta definición está Puebla, que es un estado prioritario en la sucesión presidencial, ya que uno de los precandidatos de 2018 es el gobernador Rafael Moreno Valle.

La negociación entre el PAN y el PRD para las alianzas en los 12 estados donde hay elecciones de gobernador ha tenido su punto de mayor fricción en la definición de la dupla Puebla-Tlaxcala.

Algunos dicen que es porque la senadora Adriana Dávila ha demostrado su fuerza en Tlaxcala y, por ello, el PAN no puede ceder esta candidatura a cambio de la de Puebla, pero los que saben aseguran que el trasfondo que puede reventar la alianza es la sucesión presidencial.

Porque hasta ahora el PAN tiene tres precandidatos para 2018: Margarita Zavala, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle. De los tres, el último es quien podría quedarse sin apoyos los últimos dos años y alejarse por completo de los primeros dos contendientes.

Así que comentan que más que el respeto a una distinguida militante estatal, están las patadas bajo la mesa de los principales contendientes a la presidencia.

Y como está en la dupla con Tlaxcala, estado que es fundamental para el PRD, porque es de los pocos en que su candidata Lorena Cuéllar podría tener posibilidades de triunfo, el tema de las alianzas se tensa cada vez más.

El PRD salió muy lastimado de la elección del año pasado, en el Distrito Federal perdió su hegemonía, no sólo en manos de Morena, que ganó cinco delegaciones, sino también en manos del PAN, e incluso con el PRI que ganó tres demarcaciones.

Así no se puede dar el lujo de dejar de existir, y como muestra basta el resultado electoral en Colima, donde sólo obtuvo 1.8 por ciento de los votos.

Los panistas se aprovechan de esta situación y mantienen el forcejeo, porque el PRD está débil y ellos se pueden dar el lujo de perder el quinto padrón a nivel nacional, junto con un contendiente, el gobernador de Puebla.

El candidato del gobernador poblano, quien es presidente municipal de la capital, José Antonio Gali Fayad, tendría posibilidades de triunfo para esta gubernatura de dos años, sobre todo después de que se logró pactar con el senador Javier Lozano para que contienda hasta 2018.

Pero es obvio que la mano en la definición no la trae Moreno Valle, quien se debe arrepentir una y mil veces al ver al presidente del PAN, Ricardo Anaya, en los spots de su partido, aumentando su nivel de conocimiento entre los ciudadanos.

Moreno Valle debe recordar con horror el apoyo que le dio a esta joven promesa del panismo, en su lucha contra el expresidente del partido Gustavo Madero.

Ahora es su contendiente por la presidencia y la lucha puede significar que el principal bastión del PRD y el del PAN se pierdan en el futurismo, que los puede dejar sin apoyos reales para la elección presidencial.

Porque no es lo mismo contender en 2018, con el apoyo de gobernadores afines, que con un país donde el priismo se haya impuesto en todos los estados.

Le tocará al PAN definir sus prioridades, la lucha interna o la competencia electoral real, mientras el PRD tendrá que esperar para ver si su futuro puede mejorar con la bocanada de aire puro que podrán darle las alianzas.

Twitter: @ginamorettc

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