Opinión

Activista irrumpe en festejo de Abbott


 
SYDNEY, Australia.–– El festejo de Tony Abbott, líder victorioso de la alianza Nacional-Liberal en las elecciones del sábado, se vio brevemente empañado en un lujoso hotel de esta urbe por la irrupción de un joven activista antiminero, que con credencial falsa de prensa, logró subir al estrado y estrechar la mano del dirigente derechista además de dar palmadas en un brazo a su hija Bridget, antes de ser detenido por el equipo de seguridad.
 
 
 
Por espacio de un minuto, el joven, identificado por algunos medios como Fregmonto Stokes, estudiante de teatro de 25 años en Melbourne, aunque él se identificó como Twiggy Palmcock ––combinación de los nombres de los magnates de la minería Andrew Twiggy Forrest, Clive Palmer y Gina Rinehart, de la firma Hancock Prospecting––, se las arregló para unirse a Abbott, su esposa Margie y sus tres hijas, a fin, explicó, de llamar la atención por lo que será la “creciente actividad carbonífera y minera” en el gabinete que asumirá esta semana con Abbott como 27 primer ministro del país océanico.
 
 
Stokes incluso utilizó el micrófono y dijo a la multitud que era un parlamentario, tras exponer que “sólo quería dar un gran agradecimiento a Tony”. Al parecer no se presentaron cargos en su contra, si bien Mathias Cormann, senador del Partido Liberal de Abbott, dijo que su aparición fue preocupante en términos de seguridad, pues nunca debió subir al estrado.
 
 
Minería
 
La contaminación que genera la minería, responsable en parte del cambio climático, es un tema polémico en Australia, donde la ex premier laborista Julia Gillard estableció el segundo plan más grande del mundo de intercambio de emisiones después de la Unión Europea, que a la postre se revirtió en su contra. La actividad extractiva, sin embargo, observa un declive tras diez años de bonanza económica.
 
 
Devoto católico y duro operador político según el diario británico The Independent, Abbott nació en Londres hace 55 años, creció en el norte de Sydney, se educó con los jesuitas y es legislador desde 1994. Por casi un decenio fue ministro en el gabinete derechista de John Howard y, como él, maneja una agenda “social conservadora” que declaró a la isla continente “abierta a los negocios”, rechaza el aborto, la ayuda al exterior y la inmigración ilegal, aparte de buscar la anulación del impuesto a las emisiones de carbono aprobado por los laboristas.
 
 
Con su triunfo, culminan seis años de gobierno de centro izquierda caracterizado por las pugnas internas; Gillard se convirtió en la primera mujer que encabezó al gabinete mediante un golpe partidista contra Kevin Rudd, quien regresó al mando en junio gracias a la revancha de sus seguidores.
 
 
No obstante, Abbott también podría enfrentar el reto de quien será titular de comunicaciones, Malcolm Turnbull, lo mismo que a un Senado donde los Verdes tienen la balanza del poder. En los comicios participó el nuevo Partido Wikileaks de Julian Assange, aunque sin ganar ninguno de los asientos en juego.
 
 
(Con información de agencias)