Opinión

Actividad industrial

 
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Industria NL. (El Financiero)

La semana pasada el INEGI dio a conocer la información sobre la actividad industrial en México durante septiembre de 2015. El dato global de la información es que el país mostró un aumento de 0.4 por ciento en septiembre de este año, respecto al del mes inmediato anterior. El indicador no es particularmente alentador cuando se ve en su conjunto, y englobando todos los sectores de la actividad industrial.

Pero cuando se analiza subsector por subsector la película es muy distinta. Afloran diferencias enormes y se aprecia el México que se mueve a dos o tres ritmos de velocidad.

La diferencia entre los sectores es mayor si se observa el desempeño de enero a septiembre de 2015, y no únicamente con respecto al mes de agosto. El primer dato a destacar es la caída en la extracción de petróleo y gas de menos 6.3 por ciento en los primeros nueve meses de este año. Igualmente, los productos derivados del petróleo y del carbón tuvieron un decremento del 9.5 por ciento. También en este mismo periodo los servicios relacionados con la minería cayeron casi 16 por ciento. Sin el descalabro de Pemex y los metales, el crecimiento de México sería muy distinto.

En cambio, la industria de la construcción creció 3.6 por ciento en lo que va de 2015 y las manufacturas en general un 3.1 por ciento. Justamente aquí es donde hay que observar con más detalle el reporte del INEGI y ver la producción por subsector. Por ejemplo: la fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir, creció 11 por ciento, la fabricación de prendas de vestir 5.7 por ciento. También la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica creció 6.8 por ciento, la de equipo de transporte creció 7.7 por ciento; muebles, colchones y persianas un 13 por ciento. No son los únicos: creció la industria de la madera, la del papel, la de los alimentos. De 21 subsectores, 17 tienen un comportamiento positivo. En otras palabras, México crece de manera muy distinta por región, por rama industrial, por vocación de mercado. En estos tres elementos radica la clave de un desarrollo nacional más homogéneo y competitivo.

Twitter:@julio_madrazo

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