Opinión

Acerca de 'Not Surprised'

 
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El domingo 29 de octubre firmé una carta dirigida a los medios y suscrita por más de 3 mil trabajadores del mundo del arte contemporáneo, titulada Not Surprised (No me sorprende). El título proviene de una pieza de la artista Jenny Holzer (Gallipolis, Ohio, 1950), llamada Abuse of Power Comes As No Surprise, frase que es parte de la serie de Truisms, desarrollada por Holzer a principios de los 80.

La carta surgió promovida por un grupo de mujeres del mundo del arte a raíz de la renuncia de Knight Landesman, coeditor de la seminal revista Artforum.

A decir verdad, yo nunca he sido hostigada sexualmente dentro de mi profesión, los avances de algunos de mis colegas artistas los he tomado como eso, un intento de ligar que no viene acompañado de abuso de poder, sino de atracción que siempre me supe en posición de rechazar.

He tenido la fortuna de no sentir ni mi integridad física, moral o profesional amenazadas ni en peligro. Mi relación profesional de años con Knight Landesman fue siempre respetuosa y le agradezco me acercara personalmente a importantes mujeres feministas del mundo del arte y la poesía de Nueva York.

Quien conoce mi trayectoria sabe que el feminismo es quizás el tema que más me interesa y que no es un asunto que me tomo a la ligera o por seguir una moda o que abandere por sentirme políticamente correcta, es un tema de convicción. Desde hace 20 años, cuando en el mundo del arte en México había muy pocas artistas y menos curadores integrando el tema del feminismo a su práctica, yo abogaba, escribía, incorporaba a cada proyecto una visión que incluyera una reflexión acerca de este. Desde entonces decidí que mi manera de aportar a la sociedad y a la reflexión feminista en mi país sería a partir de mi trabajo cotidiano, pasado por el lente siempre de los derechos de la mujer y por mi propia postura ética, moral y física ante ello.


Firmé la carta porque mi conciencia me dice que debo estar del lado de las víctimas sean mujeres, hombres, niños, migrantes. En el caso de esta carta se trata de abuso de poder pasado por lo sexual, el abuso de poder en este burdo nivel no puede quedar impune. Aunque dentro de mi medio me preocupa más el abuso de poder que ni siquiera se ve o se percibe como tal.

La falta de conciencia acerca de quiénes somos y como somos tratadas es algo que no hemos ni siquiera tenido la capacidad de analizar. Hay algo muy sano en la discusión de género que defiendo y defenderé activamente siempre. Pero me parece que el abuso al que se refiere Holzer no se limita al abuso sexuado, aunque sea el más obvio y por ello más visible.

¿Por qué no preguntarnos del abuso de poder que ejerce el dinero y quien lo posee? El abuso de poder de los miembros de los consejos en los museos para promover sus intereses, o el abuso de poder de aquellos que pueden cerrar o abrir puertas solo para sus cuates; o el que cifra la carrera de sus colaboradores en la lealtad incluso cuando se trata de aceptar sumisiones sea sexuales o anímicas de por vida; el abuso de poder de quien controla el aparato de justicia. El abuso de poder, en cualquiera de sus manifestaciones, es una aberración.

No debemos dejar que el mundo del arte se vuelva un tipo de corporación donde flirtear se pueda convertir en un escándalo global, y que no cuestionemos al poder y sus abusos, ese monstruo de mil cabezas, que dicta cómo y qué se debe hacer para favorecer los intereses de quienes mandan.

También es abuso de poder el linchamiento público y descarnado. Hay que tener en cuenta cómo funcionan las redes, los chats, las formas de comunicarnos en esta era digital. Cómo se viralizan las causas y lo fácil que es suscribirse a ellas desde el teclado de una computadora. Hay que tener claro que existe un puritanismo gringo de dobles morales, el momento demanda una reflexión seria de lo que significan estas causas y sus alcances, qué objetivo persiguen, entendiendo siempre que no sólo estamos hablando de causas, sino de seres humanos en cualquiera de los casos.

Para leer la carta y firmar ir a:

http://www.not-surprised.org/home/

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