Opinión

Acelerón o alto total a la economía, el dilema


La mayor virtud de la iniciativa de reforma fiscal o hacendaria, presentada ayer por el presidente Enrique Peña y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, es haberle arrebatado al PRD sus banderas en el tema.
 
 
No hubo IVA a alimentos ni medicinas; se eliminan algunos regímenes especiales –sobre todo el de consolidación fiscal-, se grava la educación privada –la que paga colegiaturas- y se propone un impuesto especial a los refrescos –bebidas azucaradas, dice el texto oficial-.
 
 
Esas son propuestas del PRD que ayer mismo, en voz de su presidente Jesús Zambrano, adelantó el voto a favor de sus respectivas bancadas en el Congreso.
 
 
Pero más allá de este festejo sectario, el documento ha generado no solo dudas sobre sus alcances sino molestia entre el sector empresarial que, sin desconocer el carácter social del documento, se quejan de que, al final de cuentas, los contribuyentes cautivos serán los que soporten el peso de la reforma.
 
 
Si bien la Secretaría de Hacienda atendió alguna de sus peticiones, como la eliminación del IETU y a los Depósitos en Efectivo (IDE), sigue faltando una medida de coerción para que los informales se integren a la economía formal.
 
 
El más grave problema que se le ve al documento es precisamente que NO hay un mecanismo coercitivo para “formalizar’’ al sector informal, porque los incentivos que incluye el proyecto para ese sector, no son los suficientemente atractivos para cambio tumultuario de la informalidad a la formalidad.
 
 
En síntesis, la base de contribuyentes seguirá siendo la misma en tanto el Estado no encuentre una manera OBLIGATORIA de sumar a los informales.
 
 
Falta aún la discusión en el Congreso donde presumiblemente habrá cambios y ajustes; no se sabe de qué magnitud, pero por lo pronto, la hacendaria o fiscal puede un arma de dos filos: o realmente impulsa el crecimiento económico o sirve para ponerla en alto total.
 
Ya veremos.
 
 
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El domingo pasado, antes de que el Ejecutivo presentara  su propuesta de reforma fiscal, el coordinador de los diputados del PAN, Luis Alberto Villarreal, advirtió que para que la propuesta hacendaria alentara la economía sería necesario que ésta ampliara la base de contribuyentes y no que se le subieran impuestos a los mismos de siempre.
 
 
Villarreal comentó con sus diputados que una reforma que acabe con privilegios, que combata la evasión fiscal y que tenga un alto sentido social, era tan necesaria e imprescindible “como la transparencia, el combate a la corrupción y la calidad en el ejercicio del gasto.
 
 
“Cualquier propuesta de reforma fiscal queda vacía si una mayor recaudación no se ve reflejada en un aumento de la calidad del gasto. En otras palabras, de nada sirve intentar aumentar los ingresos públicos a partir de una reforma si antes no se adquiere un compromiso que implique responsabilidad en el ejercicio del presupuesto’’, dijo a sus pares en San Lázaro.
 
 
Esta será la posición oficial del PAN el miércoles próximo, durante la comparecencia de Luis Videgaray en San Lázaro.
 
 
Por cierto, el PAN rechazó ayer que se cobre el IVA a las colegiaturas.
 
 
 
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El presidente Enrique Peña promulgará hoy las tres leyes secundarias a la reforma constitucional en materia de educación: la Ley General de Educación, la ley para la Creación del Instituto Nacional de Evaluación y la Ley General del Servicio Profesional Docente.
 
 
Con este trámite, queda concluida la discusión parlamentaria del tema y se da por hecho la reforma educativa. Nada más falta aterrizarla y convencer a la CNTE de que no hay vuelta de hoja para que levanten el plantón que tiene en el Zócalo.