Opinión

Abeconómics, tres flechas que apuntan hacia el mismo blanco: el resurgimiento de Japón

Las políticas del ministro Shinzo Abe logran sacar a Japón de una deflación de más de 20 años. ¿Qué están haciendo bien los japoneses? El PIB japonés está creciendo ahora al 6.9 por ciento en el primer trimestre, la tasa de desempleo ha bajado a 3.0 por ciento y la inflación supera 1.0 por ciento anual, excluyendo el impacto del incremento de impuestos.

Abe fue primer ministro en 2007, siendo el ministro más joven de la historia de su país. El 26 de septiembre de 2012, Abe derrotó al exministro de Defensa Shigeru Ishiba para elegirse de nuevo como presidente del Partido Liberal Democrático. El 26 de diciembre de 2012 volvió a asumir el puesto de primer ministro tras ganar las elecciones generales. En unos cuantos días logró instrumentar una serie de políticas fiscales (primera flecha) y monetarias (segunda flecha) para sacar de una vez por todas a Japón de su prolongado estancamiento con deflación. La semana pasada Abe disparó la tercer flecha, al anunciar un programa adicional de 230 medidas para crecer.

Japón tiene el Récord Guinness de deuda, al superar 240 por ciento del PIB. Esta abultada deuda es la principal causa del estancamiento prolongado. También tienen la tasa de ahorro más alta del mundo. Los japoneses no gastan como en otras culturas. Esta doble circunstancia los ha llevado a un círculo vicioso de bajo consumo, desempleo no muy alto de 5.0 por ciento, elevado déficit fiscal crónico -por la misma carga de la deuda pública- y baja eficiencia económica. El crecimiento potencial de la economía se ubica actualmente en cerca de 0 por ciento después de tantos años de parálisis. La capacidad ociosa es elevada y los impuestos son elevados, por lo que las empresas no invierten en mayor expansión.

Todo un círculo perverso. El reto de lograr un crecimiento sostenido no es algo fácil de superar.

El paquete de medidas podría explicarse de la siguiente manera: las dos primeras flechas están enfocadas a lograr resultados en el corto plazo. Buscan sacar a Japón de su inercia de estancamiento, lo que ya está dando resultados.

La primer flecha consiste en una importante inyección de gasto e inversión públicos, combinada con una reforma fiscal ofertist (amigable a la inversión y a los negocios) que se resume en tres puntos principales: aumentar los impuestos al consumo, disminuir los impuestos al ingreso en las empresas y en los individuos, e implementar incentivos fiscales a la inversión y al empleo.

La segunda flecha es la monetaria, en donde el nuevo presidente del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, anunció desde marzo del año pasado un programa para crear yenes por el equivalente a 24 por ciento del PIB japonés en dos años, con el objetivo de generar una inflación de por lo menos 2.0 por ciento. La emisión de yenes también ha generado debilidad en el yen, con lo que ellos ganan competitividad para sus exportaciones y encarecen sus importaciones.

La tercera flecha anunciada la semana pasada pretende elevar el crecimiento potencial de largo plazo. Quitar todos los estorbos para que la economía pueda crecer permanentemente a una mayor velocidad. De las 230 propuestas las más destacables son: pagar salarios con base en el desempeño, en lugar de pagar por antigüedad y por horas trabajadas.

Nuevas reglas de gobierno corporativo para las empresas, para orientar el management hacia el valor de largo plazo del capital, en lugar de privilegiar los resultados de corto plazo y los bonos de los ejecutivos, tolerar más ejecutivos y trabajadores extranjeros en las empresas japonesas, concretar más tratados de libre comercio para forzar la competencia en el sector agrícola, buscar más empleo entre las mujeres, -más mujeres ejecutivas y menos amas de casa-, bajar nuevamente los impuestos sobre ingresos a las empresas por debajo de 30 por ciento, poner más incentivos para la inversión.

Vale la pena revisar este caso y contraponerlo con lo que está haciéndose en México. ¿Cuántos factores estorban en los negocios para lograr un mayor crecimiento?

Correo: eofarril@actinver.com.mx