Opinión

Abandono

 
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Papa.

Gil se siente abandonado en el mundo. ¿Nadie vendrá a rescatarlo?

Faltan aún días para la visita del Papa Bergoglio y todo huele a confesionario, todo tiene que ver con su Santidad. Gamés ha visto al piloto que llevará al representante de Dios en un avión por la República, a la indígena que ha tejido la preciosa casulla que utilizará el Papa, ahí está el papamóvil, la silla labrada, la sonrisa angelical. ¿Qué hará la minoría laica a quien la visita papal le tiene sin cuidado? Jorobarse y ver el espectáculo lóbrego del catolicismo enervado.

Gamés lo leyó en su periódico Reforma. En el Distrito Federal, de los ocho millones 80 mil habitantes, siete millones 242 mil son católicos. El 52 por ciento de las parejas casadas tiene una unión religiosa católica. ¿Lo entienden ahora? Gilga ha sido abandonado en este mundo.

Las autoridades eclesiásticas: el arzobispo primado de México, Norberto Rivera; el rector de la Basílica de Santa María de Guadalupe, Enrique Giennie Graue, y el nuncio apostólico, Christopher Pierre, deben sentirse en el cielo, en las nubes. No es para menos, viene su jefe, como si Balzac resucitara y viniera a visitar a Gilga y sus amigos de Letras Francesas.

Se entiende que los jerarcas de la Iglesia católica estén felices, lo que no se entiende es que todos los medios de comunicación se desborden como un río caudaloso en la cobertura papal. Una inundación. Las televisoras, muy principalmente, van a atosigar a propios y extraños con la noticia diaria: el ojo, la pestaña, la mano, el pie de Bergoglio. No hay derecho.

Por cierto: ¿viene Valentina Alazraki? Joa-quín: en un acto sin pre-cedentes, su San-tidad acarició a un niño sin manos. Un espectáculo conmovedor Joa-quín. Al parecer no viene Valentina, qué pena. ¿Hay algún laico entre ustedes que pueda tirarle unas migajas de solidaridad a Gamés?

EN PALACIO
Así las casotas (muletilla patrocinada por Grupo Higa), prepárese. El 12 de febrero llega desde Roma el Papa moderno, humilde, simpático y argentino. No intenten señalar contradicciones, no tiene caso. A Gil no lo calienta ni el Sol. Al día siguiente de su llegada, el Papa va a Palacio Nacional con el presidente, funcionarios y diplomáticos. Muy bonito.

Panistas y priistas: se ha prohibido la reventa así que ni se esfuercen, sólo unos cuantos serán invitados. Un trascendido afirma que el joven Anaya, dirigente panista, guardará todos sus instrumentos políticos (el yo-yo, el balero, el trompo) para dedicarse en cuerpo y alma, literalmente, al Sumo Pontífice.

Al día siguiente de que se trapeé con el Estado laico todo Palacio Nacional, Bergoglio dará la misa en Ecatepec y visitará el hospital Federico Gómez. Y luego a Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas. El Papa regresará a la capital y luego viajará rumbo a Ciudad Juárez. Valentina: ¿cómo viste al Papa Francisco? Feliz de la vida Joa-quín, lucía relajado y sereno, bromeó incluso con el piloto del avión y le dijo que en los cielos el se sentía muy bien. Lo que le espera a Gamés: Dios de bondad.

LUZ
Por si fuera mucho, más. Gil se ha enterado de que un grupo de cantantes se ha unido para cantarle al Papa Francisco. Gil lo leyó en su periódico Excélsior. Emmanuel, Diego Verdaguer, Christian Castro, Pedro Fernández, Belinda, Lucero y Pandora unirán sus voces y sus almas para interpretar “Luz”, la canción oficial con la que será recibido el Papa. Gamés se dio un manazo en la frente y exclamó: ¡mecachis en la mar salada! La letra de “Luz” se ha desprendido del corazón inspirado de Julio Ramírez del grupo Reik.

Malas noticias: también hay un video de “Luz”. El elenco acudió vestido de blanco a grabar en los estudios Churubusco. Se dice y se asegura que Angélica Rivera estuvo al tanto de todos los detalles de la grabación. Qué bien, qué gusto, qué tranquilidad, Gil dormirá a pierna suelta.

Pésimas noticias. El tema del Papa forma parte de un disco: México se pinta de luz. Gil sufrió un desmayo. Cuando recuperó el sentido, escribió esto: este breve informe de la agenda papal no le costará a la lectora y al lector ni un peso. Un lamento desgarrador se oyó en el amplísimo estudio: “Ay, mis hijoos laicos.

La máxima de Bossuet espetó en el ático de las frases célebres: “Cuando Dios borra es que va a escribir algo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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