Opinión

A ver si ya dejan en
paz a Germán Larrea

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Germán Larrea, el segundo hombre más rico de México. (Presidencia)

Llegó la hora de dejar en paz al empresario Germán Larrea. En las últimas horas ocurrieron noticias importantes de su conglomerado Grupo México, que ya no se inscriben en la lógica de los pleitos que tuvo con Napoléon Gómez Urrutia ni con mayores problemas por lo ocurrido con el Río Sonora –que desde finales de octubre terminó su saneamiento y regresó a la normalidad el 5 de noviembre.

Pero Grupo México sigue siendo presa de ataques constantes, como el que la propia empresa comunica desde hace varios días, aduciendo que le hackearon su identidad en la web: “Grupo México informa al público que personas ajenas a la empresa, por medio de diversas páginas web apócrifas, han estado ofreciendo de manera fraudulenta la venta y/o remate de maquinaria y equipo, usando indebidamente la imagen de la empresa. Grupo México y sus subsidiarias comunican que no se dedican a la venta de maquinaria y/o equipo…”

Quién sabe qué hizo Larrea en otra vida que en ésta nadie lo deja en paz. Pero ya estuvo bueno; se requiere compasión. Ayer Larrea anunció una estrategia atrevida, por medio de la cual escindirá su negocio de transporte ferroviario; es decir, de Ferromex. Dijo que hará una oferta pública por el 15 por ciento del capital de todo ese negocio, que le representa algo así como la quinta parte de sus ingresos y de su flujo. La reacción del mercado fue instantánea y los títulos del Grupo se dispararon velozmente más de 5.0 por ciento a partir del anuncio.

Germán Larrea ha estado facultando cada vez más a Daniel Muñiz como una especie de CEO –aunque oficialmente todavía aparece como director de Administración y Finanzas–. Quienes conocen a Muñiz dicen que es muy buen abogado. Yo creo que debe tener muchas cualidades para haberse ganado la confianza de Larrea siendo tan joven; no obstante, siempre he creído que cuando los financieros y abogados alcanzan la dirección general de un conglomerado, su approach es más a la defensiva: se ponen a cortar costos y a defender a la empresa con la ley. En el caso de Grupo México esto es entendible por los atracos de que ha sido objeto: desde lo que perpetró Napito hasta lo que los políticos le robaron tras el accidente del año pasado en Sonora.

Pero algo está haciendo bien Muñiz, y hay que aplaudirle. La decisión de escindir el negocio ferroviario habla de una administración más pulcra, y eso de entrada es una buena noticia. La empresa dijo ayer que tuvo en 2014 un año de récords en ventas y en producción de cobre.
También que invertirá tres mil 400 millones de dólares este año. Es mucho dinero, que destinará a México y a Perú. A ver si con esto dejan en paz a Larrea, y se le empieza a reconocer el mérito que tiene.

Twitter: @SOYCarlosMota

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