Opinión

A tribunales licitación de laptops de SEP


 
A pocas semanas que inicie el ciclo escolar la licitación de laptops de la secretaria de Educación Pública (SEP) es asignatura pendiente.
 
 
Ya le he comentado que entre las empresas de tecnología de la información dejó muy mal sabor de boca que se haya descarrilado la compra de miles de computadoras destinadas a fortalecer los programas educativos en los estados de Colima, Tabasco y Sonora.
 
 
La licitación en cuestión iba a ser una respuesta de esta administración al programa Enciclomedia, que también dejó gran espacio al sospechosismo, por decir lo menos.
 
 
El caso es que sigue en veremos la compra de más de 240,000 laptops para igual número de niños en función de la licitación pública de la SEP bajo la modalidad de ofertas subsecuentes de descuento OA-011000999-I559-2013, Expediente 385949, y donde el ganador Grupo Mercantil Te Prestamos, S.A. de C.V.
 
 
Realmente ha sorprendido que el proceso se busque reponer en función que la empresa ganadora no acreditó en tiempo las fianzas de garantía, y como sabe de acuerdo a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, la dependencia que comanda Emilio Chuayffet Chemor decidió quemar las naves y de golpe rescindió el contrato.
 
 
Como imaginará las cosas no pararán ahí y lo cierto es que se trata de un tema sensible que en lugar concluir y buscar la mejor salida en el ámbito de lo administrativo se interna en un pantano sin salida, pues ahora resulta que el ganador acusa al titular de la SEP de haber violado el debido proceso al invadir los terrenos de la investigación y resolución de un expediente que ahora se encuentra en manos de la Secretaría de la Función Pública.
 
 
Sin duda, en los próximos días el tema dará mucho qué hablar y puede dar por un hecho que el futuro de la educación de miles de niños se trasladará a los juzgados donde el asunto puede ir para largo.
 
 
Y bueno, la forma como se han dado las cosas también genera incertidumbre entre los mayoristas que busquen concursar en las próximas licitaciones de equipo de cómputo del gobierno federal, en el entendido que vienen las compras más importantes no sólo por parte de la SEP sino por otras dependencias.
 
 
 
La ruta del dinero
 
Ha llamado la atención que en días pasados diversas entidades estén revisando con lupa las campañas de las grandes multinacionales de los alimentos. El caso es que a rio revuelto se ha comenzado a verter información confusa que incumbe a Coca-Cola de México que preside Francisco Crespo con respecto a su mensaje “Una Coca-Cola = 149 calorías para usar en actividades felices”. La nota es que el gigante de las bebidas carbonatadas desmiente las versiones en el sentido que ha sido sancionada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que preside Mikel Arriola Peñalosa, ni por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de Alfredo Castillo Cervantes que un día sí, y otro también, emprende operativos que le han llevado a sancionar desde líneas aéreas hasta fabricantes de medicamentos como Genomma Lab por publicidad engañosa.
 
 
En el caso de Coca-Cola le puede decir que la Cofepris le solicitó información sobre la citada campaña publicitaria después de recibir una denuncia por parte de una ONG, Coca-Cola entregó en tiempo y forma la información requerida por la autoridad sanitaria informándole, entre otras cosas, que la campaña comunicaba de manera clara y veraz la cantidad de calorías que tiene una Coca-Cola de 355 ml, que son 149, en tanto animaba a la gente a usar las calorías que consumen en actividades que les hagan felices, a través de hábitos cotidianos, como reír, bailar, saltar, o sacar a pasear al perro, entre otros, y así lograr lo que los expertos llaman balance energético. Para la refresquera la campaña cumple lo exigido por la Ley General de Salud en Materia de Publicidad donde se requiere que la publicidad sea orientadora y educativa respecto del producto de que se trate, aunque como imaginará la entidad al frente de Arriola Peñalosa tiene la última palabra...
 
 
Donde acaba de darse un relevo al más alto nivel es en la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (Canacine) que acaba incorporar a Agustín Torres Ibarrola como director general en sustitución de Arturo Maximiliano García Pérez, quien por razones profesionales ha decidido emprender nuevos retos. A partir de películas muy taquilleras el negocio de las salas de cine ha tenido buenos números en lo que va del año con un crecimiento de 8% y el reto de la industria es continuar con la apertura de salas y fortalecer al cine como opción de entretenimiento para amplios segmentos de la población…Nada que la exitosa colocación de Grupo Financiero Banorte que preside Guillermo Ortiz Martínez de la semana pasada catapultó la cifra de financiamiento del mercado bursátil que en lo que va del año alcanza 124,000 millones de pesos, tanto en acciones como en Fibras, cuando en 2012 esa cifra totalizó 118,000 millones de pesos.
 
 
 
Correo: rvarela@elfinanciero.com.mx