Opinión

A ras de tierra

 
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Morena

A Gil se le había quedado en el finísimo tintero una entrevista de Misael Zavala con Martí Batres publicada en su periódico El Universal. El dirigente de Morena afirma que el secreto para que Morena obtuviera el 8 por ciento de la votación “fue el trabajo casa por casa, campaña a ras de tierra, sin espectaculares, sin propaganda, pero tuvimos presencia de ciudadanos en los domicilios de las casas, a ras de tierra. Otro de los secretos fue la congruencia de sus liderazgos, en especial de López Obrador, la gente lo ha visto luchar y sostener sus ideas, no se ha rendido a lo largo de estos difíciles años”.

La obsecuencia de Batres es de un priismo químicamente impuro. Batres tiene algo que a Liópez le gusta, una inagotable capacidad para ponerse de tapete. El que no se tire al piso frente a Liópez está expulsado y se convierte en un agente de la mafia en el poder. “La congruencia de sus líderes” y habla solamente de Liópez, se sabe que el líder es muchos líderes al mismo tiempo. La mezcla del militante de izquierdas con el priista embozado es dinamita.

Lógico

Gil metió el cucharón en el perol de Batres y salió esto: “Morena es ya la primera fuerza política en el DF, no aspiramos a una hegemonía de control, sino a tener dirección política sobre la base de la autoridad moral”. Gilga sufrió un desvanecimiento de un micro segundo. Al recuperar el sentido, repitió: “desde la base de la autoridad moral”. Pongamos signos de admiración: ¡autoridad moral! Mecachis y recontra mecachis. Y quién le otorga a Morena la “autoridad moral”. Respuesta: Morena. Lectora y lector: oigan esto por piedad: “Las mayores posibilidades de victoria para el 2018 son para Morena, y hay una gran posibilidad de que Andrés Manuel sea el candidato. Es muy lógico pues es el líder con mayor aceptación”. Gamés coincide con Batres: es muy lógico. Qué ganas de jugar con Lolo al tío. Aunque, bien pensado, Liópez no tendría porqué ser el candidato de Morena, ni que fuera un partido dirigido por una sola persona, ni que fuera un partido al servicio de Liópez, ni que hubieran promocionado a Liópez día y noche en una clarísima campaña adelantada. El nivel intelectual de Batres va a ras de piso, su inteligencia repta.

Ayotzinapa

Ciento veinticuatro estudiantes de la Normal de Ayotzinapa fueron apadrinados por un grupo de escritores, actores y periodistas. Gamés lo leyó en su periódico La Jornada. El combativo escritor Paco Ignacio Taibo no pudo acudir a la cita, pero mandó una grabación “a sus ahijados normalistas”: “Pienso desde siempre que un país sin maestros es una mierda de país. Necesitamos a nuestros profesores, y que ustedes son los vestigios del proyecto socialista de educación de Lázaro Cárdenas que fue esencial en la educación (…) Ayotzinapa ha sido a lo largo de los años, el viaje de ida y vuelta entre el profesor y la comunidad. Me siento muy honrado de decirles estas palabras; les deseo la mejor de las suertes en un país degradado, corrompido y destruido”. Paco Ignacín, tranquilo, que a usted le va a dar algo, no se ponga así, por vida de Dios.

Por cierto, ese país “degradado, corrompido y destruido” le ha dado a Taibo la posibilidad de ser un escritor reconocido, que cobra sus muy buenas regalías por sus libros, el combativo escritor tiene su buen dinero; esa “mierda” de país le ha dado a Taibo sus amigos, y su casa, y su biblioteca y su periódico La Jornada. En fon.

Taibo se despidió de los nuevos maestros: “El maestro luchando también está enseñando, pero necesitan llevar a los niños de sus comunidades una manera de aprender, de entender la vida, capacitarse, de promover una educación de masas, que tanta falta hace”. Hace mucho tiempo que Gilga no leía la palabra “masas”. Las masas, caracho, Gil siente cariño por la gran palabra. Masa que más aplauda. Gamés considera que las masas son siempre viles. Aquí también las cosas están a ras de tierra.

Al final de esta página del fondo algo del principio. ¿Se sabe el nombre o los nombres de quien o de quienes mandaron a los jóvenes normalistas a secuestrar camiones, robar y hacer desmanes la noche de Iguala? ¿Nadie sabe, nadie supo? ¿No es relevante? Si Gil ha entendido algo, cosa improbable, hablamos de que quienes mandaron a los jóvenes a Iguala esa tarde terrible son maestros de la Normal Rural de Ayotzinapa Ramón Isidro Burgos. De nuevo, todo ocurre a ras de tierra.

La máxima de Corneille espetó en el ático de las frases célebres: “El tiempo es un gran maestro que arregla muchas cosas”.

Gil s’en va

Twitter:@GilGamesX

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