Opinión

¿A quién diablos le hago caso? 

 
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Contenedor. (Reuters)

Esa fue la pregunta de un ciudadano, en el portal de Reforma, al darse cuenta como la semana pasada se enviaba un mensaje completamente diferente de la evolución de las exportaciones en el mes de enero, el portal de Reforma señalaba ‘Caen 4.86% exportaciones en enero’ y el de El Universal ‘Exportaciones repuntan 11.36 % en enero, su tasa más alta en 5 años’. En realidad el tema fue más generalizado. El Financiero, nuestro periódico, cabeceó: ‘Exportaciones repuntan con fuerza en enero’, de manera similar a El Economista: ‘Exportaciones inician el 2017 a todo vapor’; La Jornada y El Sol de México cabecearon en contraste: ‘Exportaciones caen 4.86% en enero: Inegi’ y ‘Registran exportaciones su peor caída mensual desde 1994’.

Tanto los medios que le dieron una connotación positiva a la información como los que le dieron una connotación negativa utilizaron no solo la misma fuente sino el mismo boletín de prensa, solo que algunos tomaron la tasa anual con cifras originales, es decir, el crecimiento de las exportaciones de enero de 2017 respecto de las registradas en enero del año anterior, mientras que otros utilizaron la tasa mensual, es decir, las exportaciones de enero respecto de las registradas en diciembre, con cifras desestacionalizadas.

En principio las dos tasas son válidas, pero el enfoque es diferente; en el caso de la tasa anual se privilegia en el análisis lo que pasó a lo largo de 12 meses, mientras que en el caso de la tasa mensual se privilegia lo que pasó en el mes en cuestión, por ello, para el análisis de coyuntura, se recomienda utilizar la tasa mensual o trimestral con cifras desestacionalizadas, que eliminan efectos periódicos que impiden comparar un mes o un trimestre con el anterior, por efectos como navidad, las vacaciones, el verano, el invierno, las lluvias, etc.

No obstante, en muchas ocasiones las cifras mensuales son muy volátiles y conviene profundizar el análisis utilizando otros componentes de la serie, como la tendencia o el ciclo, para entender de mejor manera las señales que nos está dando un indicador. En el caso de las estadísticas de comercio exterior, el INEGI y el Banco de México, muestran en el boletín de prensa gráficas donde se incluyen no solo las cifras desestacionalizadas, sino también el componente tendencia-ciclo para los principales agregados.

Tomando en cuenta lo anterior, un análisis en muy pocas palabras diría que las exportaciones reportadas en enero no son un buen dato, pero que no es tan malo como para cambiar la tendencia creciente de las exportaciones de nuestro país. Los signos más preocupantes de las estadísticas de comercio exterior vienen de las importaciones. La disminución de las importaciones de bienes de consumo no petrolero, tanto en su tasa anual como en su tasa mensual, podría estar dando señales adelantadas de debilidad del mercado interno, y la tendencia descendente que muestran las importaciones de capital desde hace seis meses, y que continúa en enero, puede ser una señal temprana de la disminución de la inversión como ya lo anticipaba en estas páginas Enrique Quintana.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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