Opinión

A pesar de todo la economía mexicana sigue creciendo

 
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Manufactura

Se tienen señales preocupantes tanto fuera como dentro del país, que hacen temer que la economía pudiera perder dinamismo, como son la debilidad de las naciones europeas, de China y de la industria norteamericana, así como la recesión o estancamiento en Rusia, Brasil y Argentina y el colapso de la economía venezolana. Además, se tienen ajustes en las principales bolsas de valores en el mundo y existe una grave crisis política en Medio Oriente con millones de personas desplazadas. Por otro lado, las encuestas muestran que en México existe una creciente desconfianza en el gobierno y en las políticas económicas lo que se traduce en incredulidad y en caída de los indicadores de confianza de los consumidores y de los inversionistas.

Esto propicia una menor inversión y perjudica los procesos políticos, ya que solo el 19% de la población está satisfecha con la democracia, siendo así el país latinoamericano con el más bajo porcentaje.

Lo anterior discrepa con la realidad que reportó el INEGI el día de ayer, al dar a conocer que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) tuvo un crecimiento de 0.47% en agosto con respecto al mes inmediato anterior, que representa un aumento de 2.8% anual, que aunque menor a las expectativas iniciales en el año, se compara favorablemente contra otros países. El mayor dinamismo lo registró el sector de las actividades primarias, con 7.7% respecto al año pasado, caracterizado por abundantes lluvias que apoyan a la agricultura y a la recuperación en el nivel de las presas. Hay que enfatizar que el incremento resultante en la producción agrícola reduce los precios de los productos del sector, lo que ayuda a la actual disminución en la inflación.

Las actividades secundarias, en donde se incluye la producción manufacturera, al sector de la construcción y a la minería entre otros, tuvo un incremento anual de solo 1.0%, ya que se ha visto impactado por la caída en la producción petrolera. Por su parte, las actividades terciarias, donde están los servicios y el comercio tuvieron un incremento de 3.4% anual.

Resalta que mientras que las expectativas de los consumidores y de los inversionistas son negativas, los datos de las ventas al menudeo en el país, en el mes de agosto, crecieron 6.3%, lo cual se comprueba al ver las elevadas ventas de las empresas asociadas a la ANTAD, a la Asociación de Distribuidores de Automotores y a la recaudación de impuestos. Sin embargo, no es claro que está sosteniendo a la economía y menos si esta actividad es temporal o se detendrá en el futuro.

Las principales causas que mantienen el crecimiento de la economía son varias:

1) El crecimiento del gasto público y del déficit fiscal de los pasados trimestres, mismo que se anuncia que se detendrá por los recortes;

2) El gasto de los partidos políticos con motivo de las pasadas elecciones para elegir a diputados federales y locales, así como a diferentes gobernadores;

3) Aumento en el endeudamiento bancario y con proveedores, de varios gobiernos de los estados;

4) Incremento del crédito bancario, tanto para consumo como para las empresas;

5) Menor inflación, que se ha traducido en un incremento real en los sueldos y salarios de los trabajadores y empleados que eleva su poder adquisitivo;

6) Expectativas de mayores precios en el futuro, lo que ha hecho que se adelanten las compras de los consumidores “antes de que suban los precios”;

7) Incremento en el uso de efectivo debido a las regulaciones impuestas a los bancos para evitar el lavado de dinero y la evasión fiscal, lo que hace que adquieran una mayor cantidad de bienes de consumo duradero;

8) La devaluación del peso ha modificado la relación de precios de los productores, lo que ha hecho que varios sectores sean más competitivos, mejorando su rentabilidad; etc.

Algunas de estas causas se están modificando, aunque otras se mantendrán durante un plazo mayor. Lo que queda claro es que las relaciones de precios y el dinamismo de la economía no son homogéneos ni por sectores ni por zonas del país, por lo que no es conveniente el generalizar sobre la economía nacional, porque se pierden oportunidades.

El autor es economista.

Correo: benito.solis@solidea.com.mx

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