Opinión

30 minutos para Peña en Davos


 
Zurich.- Quedan 48 horas para la prueba internacional más importante de Enrique Peña Nieto: su aparición, en el Congress Center de Davos, en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial. Ahí, en sesión vespertina, Peña dará un mensaje ante la plenaria y será entrevistado por Klaus Schwab, fundador del Foro.
 
 
Enrique Peña tiene 30 minutos para convencer a 2 mil 500 hombres de negocios del mundo de tres cosas: uno, que en México la violencia es cosa del pasado y que lo que queda está localizado y contenido; dos, que las reformas estructurales han modificado sustancialmente el terreno para hacer negocios en el país; y tres, que los inversionistas pueden ir llevando su dinero al sector energético.
 
No veo en el programa una sesión sobre la nueva realidad energética mexicana (aunque habrá una llamada “The future of oil and gas”, en la que se discutirá cómo “navegar los campos minados regulatorios”). De tal suerte, todo el peso de la venta de las cualidades de la reforma estará puesto en el mensaje del presidente.
 
Esta vez Peña tiene una ventaja: la prensa global ha allanado el camino de su nueva narrativa, mientras ha hecho el favor inverso con los BRIC, particularmente con Brasil, cuya presidenta Dilma Rousseff también aparecerá en Davos después de una sesión en la que se abordará la midlife crisis de ese grupito de naciones previamente consentido.
 
Pero el contexto internacional no es tan sencillo, y Peña deberá sobreponerse al ánimo casi eufórico que está empezando a cundir entre quienes ven las oportunidades en lugares como Estados Unidos, Europa, o Japón. PwC, por ejemplo, dijo que espera que en 2014 “las economías avanzadas contribuyan con 40 por ciento del crecimiento del PIB global por primera vez desde 2010”. Además, hay empresas que han sido tan exitosas en la explotación del gas shale, y llevan tanta prisa, que no esperarán a las leyes secundarias mexicanas y están llevando su dinero a Australia.
 
Peña venderá a México en Davos como país propicio para la inversión energética. Esa es su tarea más importante. Emilio Lozoya, a su vez, será la estrella que abra las puertas para sentarlo con una élite selecta. Entre tanto, el director de Pemex tendrá que explicarle al mundo de qué van los contratos de licencia, los de producción compartida, los de utilidad compartida y los de servicios, así como el papel que jugarán el Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización, la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente y el Centro Nacional de Control de Gas Natural, además de las nuevas atribuciones de Pemex, la Comisión Reguladora de Energía y la CFE.
 
Suena a que necesitan más gente. Anyway, mucha suerte a nuestro presidente. 
 
Twitter: @SOYCarlosMota