Opinión

25 años de franquicias en México

07 diciembre 2016 15:38
 
1
 

 

Franquicia


Sin grandes menciones, en este 2016 se verifica el aniversario 25 del inicio de la operación del modelo de franquicias en el país. A pesar de que ya existían algunos ensayos tolerados por las previas restricciones legales, fue hasta 1991, con la promulgación de la Ley de la Propiedad Industrial, que las franquicias fueron previstas y definidas en la ley.

Luego de una gran burbuja especulativa que se destruyó con la crisis de 1995, el modelo entró en una fase de madurez que permitió el crecimiento sostenido del sector en tasas promedio de 10% anual. Aunque para este 2016 la tasa podría llegar solo a un 4%, sigue siendo un índice de casi el doble del resto de nuestra economía.

Un periodo especialmente complejo e improductivo se gestó en el sexenio de Felipe Calderón, en el que el mal habido Programa Nacional de Franquicias desvirtuó los contrapesos del sistema y contaminó procesos que habían venido siendo exitosos. Muchas empresas que no estaban preparadas para franquiciar fueron forzadas a hacerlo sin vocación y sin plataforma, invitadas por los financiamientos blandos ofertados por el Programa. Al propio tiempo, múltiples inversionistas que recibieron préstamos para adquirir franquicias desarrolladas al amparo del mismo recibieron modelos mal desarrollados y fallidos. De las sumas y restas lo que quedó fue un agujero de 900 millones de pesos en las arcas oficiales, y la sensación de que algo que funcionaba bien había sido trastocado innecesariamente.

Afortunadamente, la resiliencia del sistema permitió que el proceso asimilara los daños y la credibilidad del modelo, combustible esencial para su crecimiento, recuperase las altas expectativas del amplio sector de población que requiere de modelos empresariales exitosos como destino de inversiones y legítimas aspiraciones.

Al momento y a pesar de las claras carencias del régimen normativo existente, las franquicias siguen probando su maleabilidad y madurez, incursionando en nuevas áreas y adaptándose a desafíos que no eran predecibles hace 5 ó 10 años. Sectores como el de servicios funerarios hoy es nuevo territorio para marcas reconocidas del sector, derrumbando con ello mitos y barreras que limitaban las enormes posibilidades de estos modelos.

En otros sectores como el de las estaciones de servicio, ya se aprestan varias marcas extranjeras que ingresarán a nuestro país a compartir su marca con aquellos inversionistas que bajo modelos de franquicia pretendan incursionar en este mercado. También en hotelería los empresarios mexicanos han adoptado con gran éxito el mecanismo, logrando aceleradas expansiones que apuntan ya también hacia el extranjero.

Habría que decir que, en el balance general, haber abierto nuestra economía hacia la experiencia de esta clase de sistemas de negocio ha sido altamente positivo, permitiendo a múltiples empresas mexicanas adoptarlo y mejorarlo, hasta el punto en el que el 85% de las marcas que ofrecen franquicias en México son de origen nacional. Al menos en este punto, la transferencia de tecnología que se gestó por la presencia de firmas internacionales que la permearon a través de consultores y franquiciatarios es palpable.

También te puede interesar:

Pérdidas multimillonarias por 'piratería' online

Polémica por juicio de Gael García por derecho de Imagen

Trump y una nueva realidad de la Propiedad Intelectual