Opinión

2015: año de mujeres,
traiciones y buenas intenciones

Sí, aunque usted no lo crea, en el calendario chino el 2015 es el año de la cabra. Me imagino que muchos inmediatamente pensaran en la versión masculina de este noble animal.

O sea que el 2015 es el ¡año de los cabr$#es!

Pero una cabra no es la imagen que usaría para reflejar la realidad que se vivirá en México. El animal que mejor representa el 2015 mexicano es de una avestruz, con la cabeza encajada en la arena. Pero hay que aclarar que es un mito que este gran pájaro esconde la cabeza bajo tierra para eludir la realidad. Según los expertos, lo hacen cuando se sienten en peligro y por eso ponen la cabeza a ras del suelo para ocultar su cuello para que no puedan sus enemigos y depredadores distinguir su cabeza desde la distancia.

Más que no reconocer lo que sucede en México, nos estamos escondiendo de la peligrosa realidad del 2015.

Empecemos con la economía. Colegas analistas, el Banco de México y SHCP llevan tres años equivocándose en sus predicciones en algunos casos por más de un punto. Y aunque hay muchas expectativas de que la economía de Estados Unidos seguirá creciendo, también hay muchas expectativas de que el precio del petróleo no se recuperará o podría caer aún más. Insiste el gobierno que incrementará más sus inversiones (pero México no contará con excedentes petroleros para promover gasto público) y el presidente Peña y su equipo tienen grandes, muy grandes expectativas de que ahora sí, la inversión extranjera llegará a México, a pesar de que los incentivos para invertir posiblemente se han debilitado debido a la situación social, caída del precio del petróleo y cuestionamientos de la capacidad del gobierno de México. ¿Y la paridad del peso/dólar? Quién sabe.

Lo que sí sé es que con la información disponible, no dependería de las predicciones, aseveraciones o alucinaciones de los expertos de cuánto crecerá el país en el 2015.

El 2015 también será recordado como el año político de la mujer. O tal vez será recordado como el año del gran experimento político. Poco se ha dicho, poco se ha considerado públicamente el impacto de la reforma político-electoral promulgada este año que eleva a rango constitucional la garantía de la paridad entre mujeres y hombres en candidaturas a la Cámara de Diputados, Senado y Congresos estatales. Y aunque mucho han felicitado esta reforma y pocos la han criticado (por ser políticamente incorrecto), lo que nadie ha querido reconocer es que esto será el experimento político que definirá el papel de la mujer en la política mexicana en décadas por venir.

Y aunque los movimientos sociales y las protestas seguirán tomando relevancia en los medios de comunicación nacional e internacional, lo que más va a desestabilizar al país serán las elecciones intermedias. Y aunque el gobierno federal pudiera verdaderamente mejorara su capacidad de reaccionar ante las crisis por venir, nada podrá hacer ante el caos que vendrá como un tsunami de cuestionamientos, de demandas y de traiciones que resultarán de un proceso electoral con nuevas reglas y nuevos actores: nuevo INE y nueva ley electoral.

Las traiciones estarán al por mayor entre los partidos y los candidatos. PRI, PAN y PRD son instituciones cuestionadas, que no tendrán la capacidad moral de exigir disciplina ni responsabilidad de los candidatos y de sus seguidores. Ah… y no podemos olvidar a Andrés Manuel López Obrador y su Morena, que seguramente jugarán el papel de “disruptor” político y posiblemente “disruptor” social. Las acusaciones de candidatos vinculados al crimen organizado o participando en actividades electorales ilegales se traducirán en elecciones cuestionadas y un Instituto Nacional Electoral y un Tribunal electoral sin la autoridad moral para dirimir demandas con la credibilidad necesaria para un electorado cansado y sobre todo enojado.

Y muchos tratarán de denunciar, declarar, y sobre todo pedir responsabilidad a los actores políticos, pero será ante oídos sordos, ya que todavía falta que el país pegue fondo para que empiece el cambio en el 2016.

Si este año será de la avestruz, quien ante la impotencia de cambiar la realidad esconde la cabeza en la arena. Y así esperaremos al 2016, porque para la mayoría será el único margen de acción. Esconder la cabeza en la arena.

Feliz año de los cabr$#&s.