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¿Qué es ser humano? Los robots responden

La investigación robótica está dando enormes pasos. Humanoides comediantes ya hacen reír al público y los clientes de tiendas departamentales ya pueden contar con la ayuda de asistentes personales robóticos.
Takuro Kusashio
17 marzo 2015 19:2 Última actualización 18 marzo 2015 5:0
NIKKEI. ¿Qué significa ser humano? Los robots responden.

La palabra “robot” fue utilizada por primera vez alrededor de 1920 en una obra de Karel Capek. (El Financiero)

La investigación robótica está dando enormes pasos. Humanoides comediantes ya hacen reír al público y los clientes de tiendas departamentales ya pueden contar con la ayuda de asistentes personales robóticos. Pero hay implicaciones mucho mayores en tales avances.

En el desarrollo de robots, los investigadores se preguntan: “¿Qué significa ser humano?”; la continua evolución de las máquinas proporciona valiosa información sobre esta fundamental pregunta.

PASO A PASO

La palabra “robot” fue utilizada por primera vez alrededor de 1920 en una obra de Karel Capek.

En 1969, Ichiro Kato, entonces profesor de la Universidad Waseda de Japón, creó el WAP-1, un robot sólo con piernas. En 1973, desarrolló un bípedo que también poseía brazos, ojos y oídos y, 11 años más tarde, creó una máquina que podía caminar casi a la misma velocidad que los seres humanos.

Japón se ha mantenido como un líder mundial en el desarrollo de robots bípedos. En 1996, Honda Motor presentó el P-2, el predecesor de Asimo, una máquina altamente sofisticada que no necesitaba cables externos y que sorprendió al mundo. Después, siguiendo esta línea, Sony presentó a su bailarín Qrio.

Pero aunque Asimo y Qrio podían caminar en dos piernas, tenían torsos y extremidades cuadradas en blanco o plata; en otras palabras, se veían como robots.

Hiroshi Ishiguro, profesor de la Universidad de Osaka, quería hacer algo sobre esto. En 1999, desarrolló Robovie, cuya parte superior emulaba la de un ser humano. Desde entonces, ha desarrollado robots cada vez más parecidos al hombre.

En la Expo 2005 de Aichi, Japón, Ishiguro presumió una “mujer” robótica con la piel hecha de resina.

Al año siguiente, junto con el Advanced Telecommunications Research Institute International (ATR), desarrolló el Geminoid HI-1, un robot que se parece al propio Ishiguro, y que recibió elogios de todo el mundo.

Luego, con la ayuda del dramaturgo Oriza Hirata, el profesor montó una obra de teatro protagonizada por Geminoid F, una versión femenina de su clon humanoide.

ENTENDIÉNDONOS

Estas máquinas en tiendas o en el escenario inmediatamente atraen la atención y son útiles para el entretenimiento, pero Ishiguro dice que su meta final en la investigación robótica va más allá: “Al crear algo que parece humano, estoy tratando de entender lo que significa ser humano”.

En el intento de recrear las características humanas, podemos empezar a ver qué es lo que nos define. Por ejemplo, cuando respiramos, el movimiento no sólo ocurre en el pecho, sino también ligeramente en los hombros. Para hacer que un humanoide “respire”, añadir movimiento solamente en el pecho no es suficiente, pues termina pareciendo tan sólo un muñeco de cera.

Del mismo modo, los robots que sólo pueden dar respuestas estándar durante una conversación o fallan en reaccionar a los ruidos fuertes están lejos de parecerse a los humanos.

La investigación sobre humanoides también puede ayudar a entender cómo las personas interpretan las expresiones de ira o alegría. “Los robots son un espejo del alma humana”, dijo Ishiguro.

FUERZA MUSCULAR

La clave para dar a los robots movimientos más parecidos a los de los humanos se encuentra en los músculos artificiales.

Los investigadores del Instituto de Tecnología de Tokio desarrollaron dichos músculos con cientos de tubos de goma hechos de fibra sintética reticulada. Al inflar cada uno de los 400 tubos con aire, las fibras comienzan a moverse como los músculos reales. Mientras tanto en la Universidad de Nagoya se ha desarrollado un material que puede estirarse hasta 10 veces su propio tamaño.

El uso de músculos artificiales flexibles hará a los humanoides cada vez más indistinguibles de los humanos.

Las expresiones faciales son otro factor que hace a los seres humanos lo que son. El Android Beicho puede cerrar y abrir sus ojos y mover sus cejas y mejillas. “Expresiones como sorpresa o la tristeza son relativamente simples”, dijo Kohei Ogawa, profesor asistente en la Universidad de Osaka, que ayudó a desarrollar el humanoide. “La expresión difícil es la timidez”.

¿Otra de las dificultades? El enojo extremo puede hacer que la piel de resina de un humanoide se rompa.

Ishiguro está trabajando en la creación de atractivos humanoides de ambos sexos. Mediante la combinación de los elementos de una cara y cuerpo hermosos, “quiero ver si puedo crear algo que no es simplemente parecido a los humanos, pero que va más allá de los seres humanos ya existentes”, dijo.

Un humanoide de proporciones potencialmente perfectas parecería menos humano; su objetivo, dijo, es descubrir hasta dónde se puede ir en esta dirección al tiempo que conserva las características humanas.