New York Times Syndicate

Un Uber para las consultas médicas a domicilio

Una nueva generación de aplicaciones para solicitar consultas médicas a través de aplicaciones para el celular está en aumento. Tal es el caso de Heal, una app que con solo teclear unos detalles te lleva un doctor a la puerta de tu casa.
Jennifer Jolly
15 mayo 2015 21:19 Última actualización 16 mayo 2015 5:0
HEAL

Las consultas de Heal tienen una tarifa plana de 99 dólares y los doctores demoran de 20 a 60 minutos en llegar hasta tu casa. (NYT)

Nuevas aplicaciones para los teléfonos inteligentes pueden hacer que llegue un doctor hasta su puerta.

Heal es una aplicación para teléfonos inteligentes parecida a Uber, la del servicio de coches a pedido, pero, en lugar de un vehículo, se presenta un médico. Los usuarios descargan la aplicación y luego teclean unos cuantos detalles, como la dirección y la razón de la consulta. Después de agregar una tarjeta de crédito y la solicitud de un médico clínico o un pediatra, el cual llega de 20 a 60 minutos después, por una tarifa plana de 99 dólares. Heal empezó en Los Angeles, en febrero, y hace poco se expandió a San Francisco; está programado que este año se introduzca en otras 15 ciudades grandes de Estados Unidos. Los médicos de Heal están de guardia de las 8 a.m. a las 8 p.m., los siete días de la semana, comentó la doctora Renee Dua, una fundadora y directora ejecutiva médica de Heal.

Los doctores llegan con un asistente médico y un kit con los aparatos sanitarios de más alta tecnología, incluidos instrumentos necesarios para tomar los signos vitales o grabar video de alta definición del tímpano del oído. Heal tiene una lista de doctores que están afiliados a hospitales y programas respetados, como la Universidad de California en Los Angeles; Columbia, y Stanford.

“Estamos recuperando técnicas de la vieja escuela con tecnología de la nueva escuela”, notó Dua.

Obviamente, los doctores de Heal solo ofrecen servicios limitados en una consulta domiciliaria. Entre otras cosas, pueden diagnosticar y tratar padecimientos ligeros, como bronquitis, poner inyecciones contra la influenza, suturar una cortada grave o extender una receta (hasta la surtirán por 19 dólares extras). Sin embargo, usted tiene que tramitar el pago del seguro.

“La salud realmente empieza en la casa”, comentó la doctora Janani Krishnaswami, cuando estábamos sentadas en la mesa del comedor, en mi casa en Oakland, California, después de que la llamé con la aplicación Heal en mi iPhone. “Al atender a alguien, por donde vive, puedo ver cómo es su vida, qué come, cómo está viviendo, qué hace que esté tenso. Puedo tomarme el tiempo que sea necesario, lo cual es cada vez más difícil en nuestro sistema actual de atención médica”.

Hay un servicio similar, llamado Pager, en la Ciudad de Nueva York. (Notablemente, el cofundador de Pager, Oscar Salazar, también fue parte del equipo que creó Uber.)

La primera consulta a domicilio cuesta 50 dólares. Las regulares son de 200 dólares y un examen físico, 100 dólares. Go2Nurse lleva enfermeras a las casas en Chicago y Milwaukee, e incluye atención domiciliaria en el embarazo, ayuda con recién nacidos, atención a los ancianos y atención especializada para pacientes de Alzheimer y Parkinson, entre otros servicios. Curbside Care ofrece visitas domiciliarias en la zona de Filadelfia de enfermeras autorizadas para extender recetas médicas y doctores.

Para quienes quieren una consulta médica, pero no necesitan a un médico ni a una enfermera en su casa, diversas aplicaciones nuevas crean una consulta domiciliaria virtual. La asociación American Telemedicine estima que casi un millón de personas consultará a un doctor a través de una cámara web en el 2015, y United HealthCare, la aseguradora más grande de Estados Unidos, anunció hace poco sus planes para cubrir las consultas médicas por videoconferencia.

Una de las aplicaciones más populares es la que funciona en Chicago, Doctor on Demand, respaldada por Google y por las personalidad de la televisión estadounidense, Phil McGraw. Se ha descargado la aplicación, con la que se ofrece acceso a mil 400 doctores titulados, unos cuantos millones de veces desde su introducción a finales del 2013.

Puede tener una videoconsulta con un médico general o con un pediatra por 40 dólares. Hace poco, la empresa añadió consultas psicológicas a través de una cámara web (50 dólares por 25 minutos y 95 dólares por 50), así como consultas sobre lactancia (de 40 a 70 dólares) a su lista de servicios.

“Existe un enorme problema de acceso a la atención primaria en Estados Unidos”, explicó Adam Jackson, un fundador y director ejecutivo de Doctor on Demand. “El tiempo promedio de espera para ver a un médico es de 20 días. La gente realmente quiere y necesita algo más rápido, y ahora tenemos la tecnología en ambas partes para conseguirlo”.

Jackson dice que en las consultas de Doctor on Demand se diagnostica y trata a 95 por ciento de la gente que llama; el otro cinco por ciento se refiere a los especialistas.

El paciente típico es una madre trabajadora con hijos que busca ayuda rápida para padecimientos comunes. Yo decidí usar el servicio hace unos meses, después de que habían atendido a mi hija en una sala de urgencias porque se rompió la nariz (un caballo asustado le pegó en la cara). Cuando llegamos a la casa, yo necesitaba más información, así es que arreglé una videoconsulta de 15 minutos con un pediatra, quien respondió a todas mis preguntas y me ahorró otro viaje a la sala de urgencias.

Otros servicios de telemedicina incluyen Teladoc, uno de los primeros pioneros en el campo, y MDLIve, que se unió a Walgreens para las consultas por videoconferencia o por teléfono.

American Well ofrece consultas médicas en línea por 49 dólares. La aplicación Spruce es notable porque ofrece videoconsultas para padecimientos dermatológicos, como piquetes de insectos y sarpullidos. HealthTap permite al usuario hacer preguntas médicas en su sitio web o videochats con doctores por 99 dólares mensuales.

No se ofrecen algunos servicios de consultas médicas donde los reguladores estatales imponen restricciones a los servicios de telemedicina.

Los críticos de estas aplicaciones de telemedicina advierten que se pierde el contacto humano con solo las consultas a través de las cámaras web y dicen que la gente también necesita asegurarse de que el doctor con el que tratan esté titulado y tenga cédula profesional. Para servicios como Heal, los críticos dicen que se serviría mejor a las masas si estos médicos altamente cualificados y experimentados usaran su pericia para atender a tantas personas como les fuera posible en un día, y no tener que perder tiempo precioso en trasladarse a la casa del paciente.

Es importante recordar que estas aplicaciones no son un remplazo de las tradicionales citas con el médico, en particular con el que lo conoce desde hace años. Sin embargo, para padecimientos y síntomas que no amenazan la vida, esta siguiente generación de aplicaciones para la salud pueden ahorrar tiempo y energía, lo que ya es gran cosa cuando uno no se siente con ganas de esperar en el consultorio del doctor.

Todas las notas NEW YORK TIMES SYNDICATE
La energía eólica en alta mar se vuelve convencional para el sector energético
La vida a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México
Una aldea en busca de calor, durante los días más fríos de Alaska
Ecosexo, condones que ayudan al medio ambiente
El tren Yibuti-Etiopía muestra la experiencia y financiamiento de China
¿Por qué Silicon Valley no funcionaría sin inmigrantes?
Vino para gatos; ahora podrás brindar con tu mascota
Trump quiere más autos estadounidenses en Japón; pero conductores japoneses, no
¿Ayuda moderna para quienes tienen el corazón roto? Ya está en internet
Te imaginas la casa más cara de Estados Unidos. Hay dos
El pueblo que se preprara para sus nuevos residentes: las FARC
Hormigas con genes modificados revelan cómo se organizan las sociedades
Estudia en Canadá y camina hacia la ciudadanía
Esta empresa transforma autos en convertibles
La secreta cueva artificial más grande del mundo que ahora atrae turistas
Cómo hacer que los robots de Estados Unidos sean grandes de nuevo
Así es la nueva ‘residencia’ del Chapo
Adultos mayores dan la bienvenida a nuevos amigos con baterías
Las personas poderosas deberían tener mascotas
Dos jubiladas de Colorado y su revolucionario negocio de envases de mariguana
Cuando ser melindroso para comer se vuelve un trastorno
Por qué 2017 puede ser el mejor año de todos
Privatización en EU podría ser una muy mala y cara idea
'No puedo dormir' ¿te suena familiar?
¿Nos estamos convirtiendo en robots digitales atados a un teléfono?